jueves, 17 de septiembre de 2009

Nerviosita

Estoy nerviosita. Es así, en diminutivo. "Nerviosita". Jugueteo con las uñas, para no comerlas. Me enrulo el pelo. Camino por mi casa: living, cocina, patio, isla, patio, habitación, living, cocina, patio, isla, patio, habitación, así varias veces. Lejos de relajarme, me vengo cada vez mas nerviosita. Entonces, lo obvio: me largo a llorar. Camino, lloro, lloro mientras camino, me detengo en la puerta de la cocina, me siento en el diminuto escalón, miro el patio, lloro. Empiezo a putear. Con fuerza. "La concha de la lora, la puta que te parió, cómo pudiste, cómo pude, por qué querés cagarme la vida, qué necesidad había, cómo se te ocurre traicionarme de esa manera, sos un forro, te detesto, que no te cruce porque te arranco las chuzas, te juro, querés arruinar lo único bueno que tiene mi vida, tarado, sos un mal tipo, date cuenta".

No grito, eso jamás, no soy escandalosa en lo absoluto. Refunfuñeo, sigo puteando, sigo llorando, me pregunto cosas, evito responderlas, me levanto, vuelvo a caminar por la casa, sigo llorando, ya no puteo tanto, "por qué yo, qué te hice, siempre te escuché, te banqué, te entendí, respeté tu pedido, no me metí en tu vida". Y sigo, un rato, largo, eterno, en el que no puedo, verdaderamente no puedo parar de llorar y putear y preguntarme cosas y evitar responderlas. Y no entiendo nada, tengo los ojos empañados, no veo nada, no siento nada, me arden los ojos, los cierro un ratito, y cuando los cierro pienso "Basta pelotuda, ¿que te creés que sos, Andrea del Boca?"

Voy al baño, me lavo la cara, me seco, me miro los ojos colorados, voy a la cocina, caliento agua, preparo mates, y me siento ahí, en el diminuto escalón de la puerta, con la espalda apoyada en el marco, y me automasajeo las manos, y tomo algunos mates, y cierro los ojos y siento el viento que me avisa que está por llover, y suspiro. Ya no estoy mas nerviosita.

2 comentarios:

Minerva dijo...

toucheadisima

la secretaria dijo...

ya se que no te gustan, pero permitime que te de un abrazo inmenso por este post de cristal