lunes, 30 de noviembre de 2009

Che, pero a vos se te pega cualquier cosa

Hoy a la mañana en la radio pasaron este tema mientras calentaba café. Ahora no puedo parar de cantarlo.

Una minita en apuros

Es domingo, por ejemplo. Llueve. Estás encerrada en la isla, en piyama, con un mate tibio y ganas de hacer pis, pero ningún deseo de mojarte. Escuchás uno, dos, tres temas de Caetano Veloso y te hacés la que bailás bien, aunque sabés que tenés menos onda que un renglón. Paseás por blogs. No comentás. Te encantaría comentar pero hace mucho que perdiste las ganas de comentar. Revisás mails. Diez no leídos. "Epa", pensás. Pero no te ilusiones chiquita, es mucho Mercado Libre, mucho Facebook, uno que te vende no sé qué cosa, otro que te manda un .pps con cachorritos y amaneceres. Te acordás del horóscopo que te llegó a la mañana: Amor: fracaso. Dinero: pérdidas. Salud: posibles accidentes. Pensás en mandar un mensaje, una señal de humo, una alarma. Lo pensás, pero no lo hacés. Dejás el celular, corrés al baño, te mojás poco, volvés, pensás, de vuelta, en mandar el mensaje. "Es un despropósito que llueva de esta manera y vos no estés, justo, a dos cuadras de mi casa". Escribís. Claramente te estás haciendo la linda. Es mas facil, mucho mas facil, no recibir respuesta a ese mensaje y seguir con tu domingo de soltera, que invitarlo directamente a hacer algo y tener que soportar un "no" como respuesta. Mandás. "Mensaje no enviado". Probás de nuevo, ya estás encaprichada, le das mas fuerte al botoncito, "mensaje no enviado". Dos, tres, cuatro veces. Te rendís. Te bañás. "Igual era al pedo, total no me iba a responder" decís en voz alta mientras te enjuagás la cabeza. "Tal vez es una señal" pensás mientras te secás. "Mejor, mejor no lo mando, es medio cualquiera" repetís mientras agarrás el celular. "No, bueno, ya fue, pruebo una vez mas". Mandás. "Mensaje enviado". Ouch. Corrés, al baño, y mientras te peinás te decís frente al espejo "Pantalonuda, sos una pan-ta-lo-nu-da." Y empezás a putear. No pasaron ni dos minutos y estás puteando porque no te respondió. Te volvés a mirar al espejo y te decís "Bueno, boluda, bajá un cambio, no está bien que manejes estos niveles de ansiedad, no está nada bien". Y bajás. Te peinás tranquila, te volvés a empiyamar, y te tirás a hacer un zapping escandaloso. Suena el celular. "Me baño y voy para allá". Ouch.

La hecatombe. Tenés la casa hecha un quilombo, estás en piyama, la cama revuelta, en la heladera una botella de agua casi vacía, la bolsa del Mc Donald´s que te clavaste el viernes, ropa tirada por todos lados, la pileta con una montaña de tazas y platos, el cadáver de una cucaracha que te dio fiaca juntar. Ouch. Mirás todo y no sabés por dónde empezar. Te das cuenta que realmente no esperabas ninguna respuesta, y aunque la respuesta te haya convertido en la mar de alegría, no sabés por dónde empezar, y en vez de arrancar, mirás todo y seguís mirando y hacés una lista mental de lo que deberías hacer, y no sabés si conviene primero super, después lavar platos, después esconder la ropa sucia. Y vas perdiendo tiempo en pensar cómo organizarte. Corrés para un lado, para el otro, ordenás, salís, comprás agua, galletitas. En el medio hacés una pausa, te tomás unos mates, te fijás qué ropa ponerte, hay una humedad de la puta madre que lo parió, y pensás que va a sonar el timbre y vas a estar todavía en piyama, te cambiás, sacás al patio la bolsa de basura, de a poco todo toma forma de hogar cálido y siempre ordenado. Zafaste porque el viernes habías limpiado todo, asi que está mas que presentable. Acomodás, guardás, te echás un poco de perfume. Y creés que está todo listo, asi que te volvés a sentar en el sillón, arrancás de nuevo con el zapping y te fumás un cigarrillo. Timbre.

Y te acordás de repente lo que hablabas con una amiga el otro día, y volvés a ese estado pelotudo de ansiedad crónica, y pensás, y casi casi decís en voz alta que recién toca el timbre, y ya te estás lamentando porque después no vas a tener noticias suyas por varios días mas. Sin embargo, abrís la puerta, sonreís, te olvidás de todo lo demás, y te concentrás en disfrutar.

Un paquete de papas fritas, $5
Un salame picado fino, $8
Un pedazo de queso, $10

Tener una amiga que intenta abrir la cerveza con los dientes,
no tiene precio.

"Tenés pinta de madre", me dijo

y me amargó la vida.

Parroquiales

Hoy es el cumpleaños de la comenteadora estrella de este blog, que además es tocaya mia y por eso me cae bien. Y aunque ella me prefiera enrodetada y en joggineta en vez de vestidito floreado super top, la bancamos lo mismo, y le decimos que los cumplas feliz.

¡FELIZ CUMPLE MARIAN!

viernes, 27 de noviembre de 2009

Un fuegor

El vestidito que pegué.

Están avisados.
Me acosté el miércoles a la noche con una extraña sensación en el cuerpo: no sentía nada. Literalmente, no estaba triste, ni contenta, ni melancólica ni aburrida. Nada. Supongo que debería haber estado triste, algunas horas antes me habían avisado que había muerto mi abuela (mamá dijo "falleció la abuela", y yo odio la expresión "fallecer" porque le imprime a la muerte una elegancia que no merece), y sin embargo no lo estaba. No estaba nada. Hacía calor y había una humedad insoportable, el aire estaba pesado, casi no podía respirar. Sentí la presión que me bajaba, siempre me baja la presión cuando hay humedad y hace calor. Me levanté de la cama y me lavé la cara, me miré al espejo, y no entendí por qué no sentía nada. Me preocupé. ¿Puedo ser tan insensible? ¿Puede ocurrir que una muerte previa, una repentina, como la de mi hermana, me haya convertido en esto? ¿Puede suceder que nunca vaya a sentirme triste nuevamente por la ausencia de alguien? ¿Cómo funciona la cabeza con respecto a la muerte? ¿Hay una jerarquía? Natural me parecía no haber sentido nada frente a la muerte de personajes famosos que me acompañaron muchos años, como Fernando Peña. Pero con alguien cercano es diferente. No sentir nada frente a la muerte de un pariente se siente raro. ¿Hay muertes y muertes? ¿Unas en negrita que te cambian la vida, la perspectiva de la vida, que te enseñan cosas? ¿Y otras en cursiva? ¿Que pasan por delante tuyo y ni siquiera notás su presencia (ausencia)? ¿Hay que ponerse triste? ¿Siempre? ¿Es normal este estado en el que estoy, la nada misma, el saber que no vas a ver a alguien nunca mas en tu vida y que no te pasa nada? ¿Nada de nada? ¿Ni siquiera tener la necesidad de contarlo? ¿Se puede ser políticamente incorrecto con la muerte de un familiar cercano? ¿Se pueden hacer chistes de mal gusto?

Cuando volví a la cama empecé a leer. El aire seguía pesado, y los vecinos habían empezado a cantar algunas cumbias. Se reían, disfrutaban, gritaban. En general me enojo cuando pasa eso. Pero esta vez, nada. Dejé el libro en la cama, y miré al patio. Ese patio era de mi abuela, esta habitación era de mi abuela, esa cocina también, el baño también, el living, el cuartito, el placard. Ese placard que ahora tiene mis polleras y musculosas tenía batones y trajes de antaño, con muchas bolitas de naftalina. La isla, que ahora es isla, antes era taller. Tenía una máquina de coser, que había sido de mi abuela, y cantidad de bolsas llenas de retazos de telas, las telas mas lindas que uno pueda imaginar, con unos estampados preciosos. ¿Y mi abuela? Yo no tengo recuerdos de mi abuela, tal vez por eso esté sintiendo esta nada que me pone tan incómoda. La mesita de luz era de mi papá, la hizo mi papá, cuando era chico. Tiene algunas marcas y anotaciones que todavía no puedo descifrar. ¿Te acordás de la casa de Arribeños? Antes, a la tarde, cuando volvía del trabajo, pasé por Barrancas. Se largó a llover. Se me ocurrieron dos posibilidades: Belgrano está triste porque se murió mi abuela o mi abuela llegó al cielo y los cagó tanto a pedos a todos que se pusieron a llorar. Apenas pensé en esas dos posibilidades revoleé los ojitos como cuando algo no me convence, porque yo no creo en el cielo, ni creo en Dios, ni creo en nada. ¿Qué pasa cuando uno se muere? Cuando se murió mi hermana, por ejemplo, una de mis primas dijo: "Es que ella era tan organizada que se fue temprano al cielo para que todo esté perfecto para cuando nos toque ir a los demás". Ahí también, revoleé los ojitos. Y una tía dijo: "Ojalá llegue al cielo". Ahí no, no revoleé un carajo.

Volví a agarrar el libro y seguí. Los cementerios son una mierda. Ir a llorarle a una piedra me parece horrible, nunca lo hice. Miento. Sí, lo hice. El día del entierro de mi hermana fue un martes de junio de 2004. Ya se van a cumplir seis años. Seis. Es un montón. A ver, para que se entienda: una de las únicas veces que fui a la psicóloga le dije: "Me impresiona saber que de acá a 8 o 9 años voy a superar en edad a mi hermana, voy a haber vivido mas tiempo que ella". Y es eso, estoy llegando a la edad en la que mi hermana se murió. Se terminó su vida, de un momento a otro, en un segundo, en un abrir y cerrar de ojos. ¿Cómo habrán sido esos últimos segundos antes del impacto? ¿De qué estaría hablando? Era martes, era junio, era soleado. Yo estaba mal vestida y mal peinada. Antes de subir al auto para ir al cementerio, papá vio el nombre de mi hermana en una plaquita, en un cajón. Y ahí lloró. Antes había llorado un poco, pero ahí entendió, ahí cayó. Fuimos en el auto, despacio, esas caravanas fúnebres son de lo mas atemporales y deprimentes, pero en ese momento no me importaba. Conmigo viajaba mi madrina, me dormí apoyando la cabeza en su falda, y mi novio me acariciaba la pierna. Cuando llegamos al cementerio vimos un micro escolar.

Apoyé de nuevo el libro en la cama y quise prenderme un cigarrillo. No llegué a hacerlo. Cuando me di vuelta hacia la mesita de luz, la vi: una cucaracha inmensa, a centímetros de mi nariz. Pegué un salto y corrí. Salí al patio con esa sensación de asco que queda en el cuerpo, en la garganta, después de haber visto algo desagradable. Tenía espasmos, saltaba en el lugar como si hubiera tocado a la cucaracha, como si la hubiera pisado, como si la hubiera masticado. Pero sólo la había visto. Volví a la habitación y empecé a buscarla. Naturalmente, no estaba. Me senté en la cama a esperar que apareciera. No iba a poder dormirme sabiendo que una cucaracha compartía conmigo el espacio. No iba a poder, de ninguna manera. Sin embargo lo intenté. Dejé la luz prendida, cerré los ojos y me tapé enteramente. Había ruidos de cucarachas caminando por todos lados. Me levanté, furiosa, y saqué de un tirón la sábana.

Cuando entramos al cementerio estaban ellos: una selección de alumnitos de mi hermana, con una flor en la mano cada uno, parados derechitos, uno al lado del otro, con cara triste. La gente decía cosas que ahora, a la distancia, leo como estupideces: "El lugar es hermoso", "Mirá la cantidad de árboles que hay", "Es justo para ella, que le encantaba la naturaleza", "Le hubiera gustado mucho, acá". Y yo pensaba "es un cementerio, nadie quiere vivir en un cementerio". La gente me saludaba, yo estaba mareada, no entendía del todo qué estaba pasando. O sí, lo entendía pero no lo creía: estábamos por enterrar a mi hermana, a la mejor hermana que cualquiera hubiera podido tener, a mi hermana, esa que había visto dos días antes y con la que me había despedido enojada por una estupidez. A esa hermana, una mujer de veintunueve. Estábamos a punto de enterrarla. Estaba muerta, nunca mas en la vida iba a poder escuchar su voz. Es tan triste saber que no vas a poder volver a hablar con alguien que no encuentro palabras exactas para expresarlo. Supongo que no hay palabras para eso. Había un cura, que habló, y dijo cosas que ni siquiera me esforcé en escuchar. Y después, sí, empezaron a bajar el cajón. Una prima se acercó a los gritos, a mi me pareció que estaba fuera de lugar. Y listo. Terminó. No había mas hermana, ni amiga, ni hija ni profe. Tres días mas tarde me reincoporé al trabajo. Trabajábamos en el mismo colegio, con mi hermana, asi que tuve que soportar saludos de todos los que la conocían a ella, y ahora a mi. Me puse el pinafore y saludé a los chicos. Al rato fui al baño y lloré. Cuando salí del baño una de las nenas se acercó corriendo a mi y me abrazó, en el oído me dijo "Miss M. I´m so sad", y yo le pregunté, en castellano, por qué. Y me dijo "Porque se murió tu hermana". "Todos estamos tristes", y me callé, le di un beso y le dije que fuera al patio a jugar.

Me tiré en el sillón, dejé la luz del pasillo prendida, y me tapé con la sábana. Y no sé bien por qué, no sé si por mi abuela, o por el miedo a volverme insensible para siempre, o por mi hermana, o el miedo a la vejez, por saber que la gente, toda, se muere, no sé por qué, empecé a llorar, y seguí por un buen rato, creo que lo último que escuché fue a los pajaritos empezando a cantar. De la cucaracha inmunda, ni noticias.

Con mi hermana cantábamos este tema y nos sentíamos rockers



I saw my baby
She was turning blue
Oh, I knew that soon, her
Young life was through

And so I got down on my knees
Down by her bed
And these are the words
To her I said

Everything will be all right, Tonight

No one moves
No one talks
No one thinks
No one walks, Tonight

Everyone will be all right, Tonight

No one moves
No one talks
No one thinks
No one walks, Tonight, Tonight

I am gonna love her to the end
I will love her 'til I die
I will see her in the sky...Tonight

martes, 24 de noviembre de 2009

Yummy for my tummy

La receta de la felicidad (light)

-Espárragos
-The IT Crowd
-Chauchas
-Project Runway
-Espinaca cruda
-Peter Capusotto
-Papa al natural (una chica, gordita, no te cebes)
-Family Guy
-Dressing: una palta pisada, un touch de queso crema, limón, oliva
-"Down by law", de Jarmusch
-Pimienta, bastante, porque sin pimienta en este hogar no se come.

Es asi III

¿Viste que hoy dije que había escuchado un tema en la radio y no lo encontraba? Bueno, para hacértela corta, la cosa fue asi: yo estaba en la cama, y en la radio estaba de invitado Maxi Trusso, el que recomendé la semana pasada. Maxi Trusso, además de tener una voz fantástica, es simpático y un poco tímido, me cayó de mil maravillas, y creo que hasta soñé con él. Cantó un tema de Roy Orbison, un tema muy Aspen, que me encantó y decidí postear hoy en el blog. Dediqué la mañana entera a escuchar decenas de temas de Roy Orbison, pero no hubo manera, el tema que me había gustado no aparecía por ningún lado. Y cuando digo que escuché decenas no miento: iba uno por uno, mientras subtitulaba, y cuando caía en que no era el que buscaba, cambiaba a otro y me ponía cada vez mas nerviosa, porque para nerviosa y ansiosa soy mandada a hacer. Entre lo de la película que todavía no encuentro, la pulsera ruidosa que me estaba enloqueciendo, y el serial number que nadie quiere compartirme, casi tiro la toalla. Pero no lo hice. Apelé a un último recurso, aquel que podía hundirme en el terreno del cholulaje: busqué la manera de contactarme con Maxi Trusso, y le mandé un mensaje. Congratulaciones, albricias, felicitaciones, divina tu música, genial tu voz, bla bla bla. Te hago una consulta: ¿cómo se llama el tema de Roy Orbison que cantaste anoche?. Me contestó. He aquí el tema, que en realidad es de Travelling Willburys, se llama "Handle with care", y lo cantan Roy Orbison y George Harrison, aunque también participan Bob Dylan, Tom Petty y Jeff Lyne. Como para que no me haya gustado.


No hay caso, a Ramera encaprichada, no le gana nada.

Servicio a la comunidad

Nos llega, vía mail, la consulta de Jorge de Paternal.

"¿Por qué las mujeres guardan la pollera del colegio?"

Querido Jorge, para esa pregunta hay dos respuestas posibles: o la mina es nostálgica, o la guarda para una noche de sexo feroz. Si es nostálgica, estás frente a un especimen relativamente pelotudo. Retirate del juego ya. ¿Cómo darse cuenta? Fijate si además guarda el pintorcito del jardín, o el primer corpiño que usó. Preguntáselo, la nostálgica nunca tiene problema en revelarse como tal y ni vergüenza le da a la muy desubicada decir que guarda en una caja la bolsita de las primeras toallitas femeninas que usó en su vida. Caso contrario, estás con la suerte de tu lado. Pedile lo que quieras, estás frente a una gauchita de ley.

Por un mundo sin giles,
te saluda atentamente

Marta, la Reina

por mas consultas comunicarse a origenramero@gmail.com

Espejito

Beatriz: Se busca chicas que son como él, pero en versión femenina.
Alicia: ¿Pero usted dice físicamente?
Beatriz: Exacto.
Alicia: Aléjese YA.

Ay

Charlotte y Beck, juntos.
Ay, ay, ay.


¡Gracias Lulo!

Es asi II

Además, tengo una pulsera con cascabeles (cas-ca-be-les, sueno mientras camino chicos, parezco Papá Noel) que me está alterando la cabeza, y está trabada, y no puedo sacarla.

Es asi

Ahora, me voy a comer, voy a masticar tranquila, voy a tragar pedacitos chiquitos, no me voy a atragantar. Los niveles de ansiedad que manejé esta mañana fueron sobrehumanos, y tengo que bajar un cambio urgente. Pero ojo, no es que esté ansiosa por algo importante: es sólo que no encuentro un serial number, ni encuentro un tema que escuché anoche en la radio, ni encuentro una película que quiero ver hace mucho. Y estoy a punto de colapsar. No es muy sano que yo esté a punto de colapsar por este tipo de idioteces. Entonces ahora, me voy a comer, voy a masticar despacito, voy a tragar pedacitos chiquitos, no me voy a atragantar. Y cuando vuelva, voy a estar mas tranquila, y voy a encontrar todas esas pelotudeces por las que estoy a punto de morir de ansiedad.

Eso, nomás.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Comprando el destino

Perez dice: así que fui y me compré un cuarto de cuernitos.
Hilton dice: un presagio.
Perez dice: Claro. Me compré el destino.
Hilton dice: Deme dos bolas de fraile...
Perez dice: un vigilante
Hilton dice: y medio de cuernos
Perez dice: Si seré minita, ¿no?
Hilton dice: Todas somos minitas

Empecemos bien la semana

Random

* Sí, me vi la de Takashi Miike, pero debo confesar que antes había visto "17 Again".

* Si vuelvo a ver mas fotos de negritos africanos sonriendo a cámara, me siento a esperar la muerte. Media pila, fotógrafos del mundo.

* ¡Feliz cumple atrasado Jorgito!

* Ser demente es esto: levantarte de la cama el sábado a las diez y media de la noche, calzarte el pantalón, y viajar hasta Floresta a comer dos empanadas y tomar cerveza tibia, para luego volver a casa a tomar mate y comer bizcocho.

* El sábado, uno de los profesores del taller, dijo que todos éramos muy progres, pero que nadie había salido, por ejemplo, con un boliviano. Yo me reí, pero recién, en el baño, recordé: yo sí salí con un boliviano. Duramos dos meses. Me dejó él.

* Atenti con la campaña anti matrimonio gay que pobló las callecitas de Belgrano. Además de retrógrados, brutos.

* Esta es la Anderson´s week. P.T. y Wes, supermegacopet.

* Ayer me vi en un video, en joggineta, diciendo: "Y pensé, con tristeza, que nunca voy a poder ser madre. Los niños tienen derecho a gritar, ensuciar, jugar y ser felices. Pero yo no puedo soportarlos. Yo no puedo tolerar un niño feliz, a mi me tendrían que tocar niños amargados o autistas".

*

Hoy me puse calzas porque el sábado me dijeron que tengo piernas lindas, y yo me lo creí.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Avispamiento musical

Yo soy un poco cerrada musicalmente, ya tengo bastante definido qué me gusta y qué no, y raras veces acepto nuevos grupos o solistas en mi playlist. Anoche estaba ya acostada, con todas las luces apagadas, y en la radio pasaron un tema maravilloso. Me impresionó la voz del cantante, y cuando dijeron su nombre, lo repetí varias veces en voz alta para no olvidarlo y buscar algo hoy. En el momento pensé en levantarme y anotar el nombre, pero me dio fiaca. Naturalmente, hoy hice fuerza pero no recordé cómo se llamaba. Pero como no soy tan tonta como aparento, me la rebusqué y lo encontré. Se llama Maxi Trusso, y es mucho mas que genial. Seguramente ya lo conocen, porque por lo que leí tiene una larga carrera musical. Para los que no lo conocían, como yo, lo recomiendo. Acá les dejo una muestrita gratis, cover de los Kinks incluido.

Para mas, su página (Upset fue el tema que pasaron en la radio)



Quisiera decir todo lo que tengo en la cabeza

Pero re no da. Mejor me quedo calladita.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Declaraciones I

Disclaimer: la que habla trabaja, en efecto, de secretaria, y no tiene ni puta idea sobre administración de empresas.


Tampoco seamos TAN hijas de puta

Que un hombre guste de andar con bolsos símil cartera colgando de un hombro y adore oler jazmines, no lo convierte automáticamente en puto.

Te lo digo por experiencia.

Te mezclo un par de boludeces y te armo un post

Anoche llovía, y desde el cuarto se veía la fiesta lumínica que había en el cielo. Relámpagos y truenos, muchos, y ruido a lluvia. En un momento creo que hubo granizo, algunas gotas le daban al caño de la sombrilla, el sonido metálico del caño de la sombrilla me causa gracia porque me hace recordar al triángulo. Cuando se estaba largando, recordé: "¡El toallón!". Caían gotas gordas, esas que golpean. Tres zancadas, estirar el brazo, agarrar el toallón, tres zancadas, entrar. Vamos a la cama. ¿Existe algo mas placentero que dormir con lluvia? Me dormía y me despertaba. Un trueno. Un relámpago. Se largó con todo. Qué buena onda. Y cada vez que me despertaba me quedaba quieta, mirando al patio, que estaba intermitente: blanco negro gris blanco negro gris. ¿Y el ruido? Yo no duermo en silencio, no puedo dormir en silencio porque empiezo a sentir que la gente camina en el departamento de arriba, o en el mio. Siento que puede haber fantasmas, y prefiero dejar que ellos caminen en paz, que hagan lo que quieran, pero a mi que no me jodan. Silencio los fantasmas con la radio o con el único disco que lee mi equipo de música. Anoche dormí sin música. Pero llovía, y ¿existe algo mas placentero que dormir con lluvia?.

Hoy a la mañana, había olor a jazmín, me desperté con el ramito ahí nomás, cerca de la nariz. Rico el olor a jazmín, ¿viste?. Te dan ganas de naringuetear el ramito y robarles todo el perfume, ir dosificándolo en el día, y llegar después a tu casa y volver a naringuetear. Debería haber jazmines todo el año.

Estaba rico el café, un poco frío, ¿no? A mi el café siempre se me enfría. Es un misterio, pero sucede eso. Debe ser porque no tengo cafetera. Mamá me prometió una cafetera en agosto. A-gos-to. ¿Vos viste una cafetera en mi casa?

Mi misión en el mundo: juntar adeptos, nuevos oyentes para la Aspen. Lagente le tiene recelo a la Aspen, piensa que es deviejo, deantiguo, deatrasado. Pero hacé la prueba: despertate y prendé la Aspen. Siempre van a estar pasando un tema que te ponga de buen humor. O que te haga reir. O que te haga decir "¿Te acordás de este tema? ¡Hace cuanto no lo escuchaba!".

Ya que estamos hablando al pedo, sigamos. Yo te recomiendo: no hagas como yo, y aprendé a cerrar el pico a tiempo. Estar en una cita, tragando (literalmente, tragando) un bon o bon y decir "Oh, hace cuanto que no comía un bon o bon" con los ojos entrecerrados y casi con el mismo tono en que decís "por favor, seguí" no es de lo mas recomendable.

Es tarde, ¿no? Deberíamos ir saliendo.

Baile caliente


Porque sí

¡Qué noche Bariloche!

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Porque es simple




Acá y acá, más.

Cuando estoy ebria digo estupideces

(y el resto del tiempo también)

"¿Sabés qué pasa?
En un momento no merecemos mas respeto"


"A veces uno pierde la dignidad.
Sin ir mas lejos, el mes pasado,
de treinta días, yo la perdí veintinueve"


Decime si no soy un aparato.

El día que en Cancún sonó Gilda

En la filmación aparecemos, las trece rameras, con tetas nacientes y bronceado desparejo. Bailamos en la pileta del hotel, gritamos como desaforadas y nos reímos de pavadas. Tenemos catorce y quince años. De fondo se escucha "Pasito a pasito" de Gilda. Un rato antes le habíamos dado el casette a uno de los guardavidas. El del micrófono pregunta: "¿Cómo están las argentinas?" y nosotras gritamos agudo "Bieeeeeeennnnnnn". Y nos reimos.

Si alguien ve eso, y me pregunta si esa que grita como boluda soy yo, te juro que me niego tres veces.

1995

El primer cd que compré on my own fue "El dorado", de Aterciopelados. Soñaba con cortarme el pelo muy corto y ser como la cantante. Después me corté el pelo y me largué a llorar cuando volvía de la peluquería.

martes, 17 de noviembre de 2009

De pedo, boluda

Lo bueno de que haya explotado la luz de la cocina, cayendo el aplique del vidrio al piso, y rompiéndose en mil pedazos, es que justo justo en ese momento, yo estaba en el patio.

Finas las chicas II

A: ¿Algo con comida?
B: ¿Sado?
C: ¿Asado?
A: Sado, pelotuda.
C: ¿Esposas?
B: A mi me esposaron una vez.
C: ¿Quién?
A: El puto.
C: ¿Y vos te dejaste?
B: Yo soy re gauchita.
A: Se desconcentran chicas, así no se puede.
B: Ok, comida.
C: Un bife.
A: Un collar de chinchulines.
B: Vino.
C: No, vino no que mancha las sábanas.
B: Huile al alcohol.
C: ¿Por?
B: A mi me tiraron whisky una vez.
A: ¡No! Horrible.
C: ¡Dolor!
B: Pegué la puteada mas grande de mi vida. Casi me la quema el hijo de puta.
A: ¿Salió humito?

Le hacemos honor a mis delirios adolescentes

G: Todas quisimos, en algún momento de nuestra vida, ser hippies.

M: Yo fui, incluso, más lejos: me corté el flequillo y me hice stone.

G: ¿Y lo admitís sin ponerte colorada? ¡Hija de puta!


Ansiedad

Ansiedad es no poder empezar a ver una serie que todavía se esté emitiendo. ¿Qué hago si me gusta mucho? De movida sé que en algún momento van a acabarse los capítulos ya emitidos, y voy a tener que esperar. ¡Esperar! Nada peor, para un ansioso, que esperar.

Increíble

Ultimamente, no me estoy quedando dormida.

Finas las chicas

Escena 01. Interior. Noche. Living Ramero
A y B comen pizza sentadas en el living.
C está ausente físicamente. Su voz se escucha a través del altavoz del teléfono.

A: Bueno, las escucho.
B: No sé.
C: Yo tampoco.
A: No sirven para nada.

***

B: ¿Un disfraz?
A: ¿Te parece?
C: Yo tengo para prestarte.
B: ¿De qué tenés?
A: Focalicen, por favor.
C: Tengo varios. ¿De qué necesitás?
B (con la boca llena): Enfermerita nunca hice.

***

B: ¿Colectora?
A: No.
C: ¿No? Ellos siempre quieren.
B: No, es que la prostituta ésta ya entregó.
C: Yo casi nunca entrego.
B: Yo nunca entregué.
A y C: ¿Nunca?
B: No. No puedo. Es mi arma secreta. Cuidate, querete, ojito, ojete, que si no vuelven por amor vuelven por éste.
C: ¿Qué dijo? No escucho una goma por acá.
B (gritando): Que el rosquete no lo entrego.

***

A: ¿Salpicré?
B: ¿Salpicré?
C: Salpicré, chicas. Me extraña.
B: A mi me extraña que utilices ese término.
A: Parecés el Coco Silly.
C: Cállense, ustedes dicen rosquete.
A: Ocote.
B: Colectora.
A: Camino de tierra.
B: La piedra preciosa.
A: Caquero.
B: Ojete.
A: No, ojete es re guarango.
C: Ojete suena feo.
B: Feísimo.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Pensativa


"Qué bueno el asado que engullí hoy al mediodía.
Mañana empiezo la dieta"

Balompié III

Acabo de bajarme de un colectivo donde venían dos monos hablando a los gritos y entonando los más oscuros cánticos de cancha.

Tengo los nervios de punta.

Como las criaturas

Todos los sábados, antes de entrar al taller, me bajo en la parada anterior a la correspondiente, camino, ansiosa, y me paro frente a un local de calzados, donde pego la nariz a la vidriera y miro por cinco minutos unos zapatos preciosos que no puedo comprar. Después me voy.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Pensamiento instalado

Linda tarde para coger, che.

Piropeame hasta el fin de mis días

Hoy a la mañana me dijeron un piropo que, al menos, puede clasificarse de extraño. Fue en el paso nivel de Sucre, la barrera estaba baja, y en general yo no cruzo con la barrera baja porque los trenes me dan miedo, pero era tarde, y el tren estaba parado, asi que caminé. En la mitad del recorrido me crucé con un señor, que me dijo: Nos morimos juntos, bebé. Y me sonrió.


Raro.

Le dijeron "Keep it simple, Maurice"

Y el hijo de puta se mandó esta obra maestra.



Un tipito que hace ilustraciones



Y yo las veo y me hacen sonreir porque son ilustraciones colorinches y llenas de alegría, y me dan ganas de saber dibujar, pero no, yo no puedo dibujar un nene con palitos porque no se entiende que es un nene. Cuando era chiquita sólo dibujaba casitas con chimeneas humeantes y cielos con soles sonrientes y nubes regordotas.


Dinner and TV

Hoy acompañamos la ensalada de chauchas, huevo y papa con un zapping televisivo. El resultado:

1. La adolescencia es esto: un grupo de jóvenes de 17 (18 como mucho) en las calles del oeste, cantándole a una chica: "Pelá una teta, la puta que te parió". Bis. Para luego, "Pezón, pezón, pezón".

2. Las mujeres somos todas iguales: en el mismo programa del punto 1, el movilero/ entrevistador (no sé si lo tienen, es uno que trabaja con Graña, un rubiecito sacado de un country que se mete en el conurbano bonaerense con su indumentaria Bensimon y sus chuzas sucias rubias y despeinadas a hacerse el progre, comprensivo y copado, y lo detesto, me parece el tipo mas imbécil de la faz de la tierra) habla con un dientudo que se supone está deprimido porque tiene muchos problemas y piensa en matar gente, en matarse a él mismo, y aparece una chica que se mete como si nada y le dice, extendiéndole un pedazo de hamburguesa: "Tomá, comé este pedacito de hamburguesa y se te pasa la depresión".

3. Pablo Massey me cae bien desde que tengo memoria de haberlo visto cocinando en televisión. Ahora tiene un programa donde cocina en tiempo real, y me copa porque lo miro y anoto las recetas que sé después no voy a cocinar, pero no me importa. Lo que sí importa: había algo de Pablo Massey que me molestaba, no podía desifrar qué era, no entendía si era algún latiguillo que no distinguía, o el tono de voz o... no sé. Había algo raro y no descubría qué carajo era. Hoy pude: Pablo Massey mueve la cabeza como una tortuga.

4. Estaban dando la misma película en dos canales. Hice un recall eterno y estaban sincronizadas casi a la perfección.

5. También estaban dando "Yo, me and Dupree". Yo la vi en el cine, porque me super cabe Owen Wilson y Matt Dillon me calienta. Pero tengo que aceptarlo: la película es malísima, en especial el final. Dupree, que es un infrahumano que no sirve para nada, termina triunfando, dando una conferencia a un montón de pelotudos que lo escuchan como si fuera un genio, y lo aplauden y bailan y cantan. Temo que ese sea el futuro de Ari Paluch.

6. Me aburren soberanamente las entregas de premio de MTV.

jueves, 12 de noviembre de 2009

La rompecorazones

Uno de los obreros que está trabajando en la productora me mira con cara de galancete: entrecierra los ojos, me mira medio de reojo y se queda ahí, parado, con esa pose, mientras yo fumo.

Ya tengo historial con obreros: hace algunos años, en mi primer trabajo como editora, un pintor hacía sus labores en la oficina que estaba pegada a la mia y me miraba por la ventana. Un día salimos juntos y caminábamos a la parada del colectivo y en un momento, con un hilito de voz, me dijo "Estoy enamorado de vos". Me puse toda colorada, y le dije que tenía novio. Lo cual era cierto: estaba saliendo con un camionero.

Síntesis musical II

Un tema de Joy Division interpretado por Radiohead.

Un día lindo como hoy
merece esta bella canción.

Peligro

Estoy convirtiéndome en esa gente que dice lo que está haciendo, mientras lo está haciendo.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Querido muchacho

Si una fémina con la que estás manteniendo una conversación cualquiera, introduce con forceps el tópico "acabo de separarme", se cae de maduro que te quiere dar.

De nada.

Uf

En mi casa las cosas (des)funcionan de la siguiente manera: pinto el living, aparecen manchas de humedad en el pasillo. Arreglo las plantas del jardín, se rompe la canilla de la pileta del patio. Arreglo la cocina, el calefón deja de funcionar. Ordeno el cuartito de la vergüenza, se rompe la luz de la cocina. Logro eliminar todas las hormigas, aparecen cucarachas. Arreglo un velador que tenía tirado por ahí, se descomponen los otros tres que tengo. Y así, siempre, con todo, es agotador, nunca, cansador, jamás, estresante, en toda la vida, aburrido, todas las cosas de mi casa, molesto, van a funcionar bien, quiero mudarme, al mismo tiempo.

Leer y escribir

En general soy multifunción: mientras hiervo chauchas tomo mates, si miro una película puedo comer helado, y mientras me baño hago listas mentales de lo hice en el día o lo que tengo que hacer al día siguiente. Pero hay dos actividades, solamente dos, que requieren mi total atención: leer y escribir. Mientras leo o escribo no puedo hablar, ni puedo comer, ni fumar, ni mucho menos escuchar música. Por eso, tal vez sienta que la escritura y la lectura son dos de los momentos mas íntimos que vivo conmigo.

Datos al pedo


En esta página hay un dato al pedo por día, para los que gustamos de almacenar boludeces en la cabeza, esas que son tan útiles en reuniones de amigos ebrios.

Tenelo en cuenta

Si tu catarsis se traslada del alcohol a la jardinería,
estás vieja.

martes, 10 de noviembre de 2009

Empieza la época mas rica del año

Hoy divisé en mi verdulería amiga
el primer cajón de cerezas de la temporada

¡Quiero ser "Chiquititas"!

Y ser huerfanita y que me metan en estos orfanatos rusos. No me digas que no está buena la idea.



Como una nena grande

Me paro frente a mis miedos y les digo "Basta, hijos de puta, no les voy a tener mas respeto". Y arranco por el peor: dormir con todas las luces apagadas. Si estoy con compañía no tengo problema, tener alguien cerca me da la tranquilidad de que si sucede algo al menos tengo algo cerca para abrazar. Pero sola es otra historia. Desde que se mudó el señor que vivía conmigo tuve que cambiar la lamparita de la cocina cuatro veces porque se quemaba pronto de tantas noches que permanecía prendida.

El domingo a la noche me harté de mi misma y dije que no podía tener 26 primaveras y seguir durmiendo con la luz prendida. Entonces, apagué todo. Y me dormí. Y me desperté con un ruido. Y casi me muero. Me levanté, prendí todas las luces de la casa, revisé que no hubiera nadie, llevaba un insecticida en la mano (siempre uso insecticidas a modo de arma de defensa: planeo tirarle al atacante en los ojos y salir corriendo por el pasillo para salvarme). No había nadie. Volví a apagar todo, pero ya no pude dormirme. Me levanté, agarré un paquete de papas fritas (no tiene nada que ver, pero supuse que ya que estaba levantada podía picar alguna cosita), prendí la televisión, miré un rato El Gourmet, y después, sí, me fui a dormir. Dejé la luz de la cocina prendida.

No soy de rendirme fácil, soy perserverante y cuando quiero, tengo voluntad. Anoche volví a apagar las luces, todas las de la casa, me acosté, cerré los ojos fuerte, en la radio hablaba Ludovica, pasaron un tema de Sumo, no llegué a escucharlo completo.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Insultos simpáticos

"Sos tan aceitosa que si mirás fuerte un huevo lo freís"

La belleza está especialmente en esa voz

Guarda conmigo, eh

Página 2

La lista mas superficial del universo

"El amor es ciego las pelotas" me dijo mi amiga, nerviosa y casi gritando. Yo intenté decirle que no tenía razón, que el amor sí es ciego, que no entiende de distancias, mucho menos de raciocinios, pero no pude. Apenas empecé a justificarme ella me retó: "No te hagas la profunda boluda, que si te pido, en cinco minutos me das una lista inmensa de los sí y los no de la imagen masculina". Y tiene razón.

Las cosas que sí, definitivamente
. Cardigan
. Los rombos
. Mark Ruffalo
. La camisa escocesa. Si está arremangada, much better
. La bufanda burberry
. El trench
. El pantalón de corderoy, negro o verde preferentemente
. La remera blanca, lisa, clásica, nunca falla
. Dr. Martens
. El sweter escote en V (no así las remeras, que son, al menos "peligrosas". Hay que tener cuidado con los chicos que visten remeras con escote en V)
. Las remeras inteligentes (por favor, nada de remeras con el logo de la marca gigante, un horror)

Las cosas que no, de ninguna manera
. Riñonera (en especial si es portada como morral)
. La franela en la camisa, la frazada en la campera
. El olor fétido a cuellito o pelito transpirado
. Las medias de "toalla"
. Las zapatillas "tenis" estilo Ellese
. El pantalón bultero
. El jean blanco (o cremita, o afín)
. La vincha
. La musculosa (ninguna, no, por favor, jamás)
. La guarda "Pampa"
. El "calzado" Stork Man
. La bambula

Tengo mas, como es previsible. Y son tantas, que hago la pausa acá porque me aterroriza lo superficial que puedo llegar a ser. Además tengo que trabajar. O, al menos, eso se supone. Porque acaba de largarse a llover, escucho una música divina, y de reojo estoy viendo el sillón de mi oficina, que no para de invitarme a dormir la siesta.

Síntesis musical

Hoy visto una musculosa muy punk y una camisa a cuadritos muy grunge.

domingo, 8 de noviembre de 2009

sábado, 7 de noviembre de 2009

Rock and Roll

Leo en un blog "serio" que el dueño arriesga cuáles son los mejores discos de la historia de rock. Lagente se engancha y opina, como si alguien les hubiera preguntado algo (a lagente le gusta mucho empezar a bailar antes del primer acorde) y a mi me agarran unas ganas demenciales de ir y commentear con toda la seriedad que el tema requiere, que los dos discos mas importantes de la historia del rock son, sin dudarlo: "Grandes éxitos" de Leo Mattioli y "100 % negro cumbiero" de Damas Gratis. ¿Querías rock and roll? Tomá.

Peligro de incendio

En este preciso momento veo desde la ventana de la isla que el patio se me está llenando de un humo proveniente del vecino. Si me llega a arruinar la Santa Rita no respondo de mi.

Igual no puedo moverme demasiado. Tengo un mate recién hecho y un cuarto de bizcochitos de la mejor panadería de todo el condado.

Bird watching

Hoy avistamos tres pares madre/ hija de lo mas interesantes:

1. En la calle. Madre treintañera, hija de dos añitos. Rubias. Monísimas. Vestían completamente de violeta. De pies a cabeza. Las dos.

2. En el colectivo. Madre pendevieja de una niña de doce. Maquilladas como cacatúas. La hija se iba pintando las uñas de un dorado loco, la madre dijo hasta el hartazgo "qué buen color, qué buen color". Repetían mucho: "¿a vos no te pasa?" y "ay, sí, tal cual".

3. En la panadería. Par de gordas desprejuiciadas. Ruludas. Morochas teñidas de rubias. Con raíces crecidas. Cargaban un bandejón donde colocaron tres docenas de facturas. Se peleaban mucho porque una quería llevar medialunas de grasa y la otra de manteca. Vestían elegantes bolsos color plateado.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Mensaje para Tam

En un blog leo el siguiente comentario:

Tam
Dice:
6 Octubre 2009 a las 12:53 | Responder

Es la primera vez que comento, te empecé a leer de hace poco pero me enganché con tu historia, me asombró este post, más que nada porque esperaba que en el último momento de reflexión te dieras cuenta que lo amabas de verdad.
Pero bueno, aplaudo tu decisión.
Beso


Tam: quiero decirte algo que a mi nunca me dijeron y asi me va... te juro que lo digo sin maldad, es un mensajito desde el fondo de mi corazón, lo hago por tu bien, con toda la mejor onda del universo. Ojalá entres acá alguna vez y leas lo que tengo para decirte: AFLOJALE URGENTE A LAS COMEDIAS ROMÁNTICAS. Haceme caso. Era eso nomás, besitos.

What pass Arbol?

¿Se dejaron llevar por la corriente?


Ojo

Que a pesar de haberme levantado escuchando este tema, estoy bastante bien.

Hagamos

Como que nunca hablo de mi.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Pro-choice

Matar amores que todavía no habían nacido.

Yo soy incapaz. Es boludismo puro.

Illness II

Inspiro, con fuerza. No siento que el aire llegue a mis pulmones. Vuelvo a inspirar, con mas fuerza. Apoyo una mano en mi pecho, siento mi corazón, late acelerado, con un ritmo de batucada, tengo que hacerme el chequeo del corazón, tengo miedo de que por primera vez eso crónico que tengo se manifieste y termine por matarme. Morir con el corazón roto, eso sí que no me gusta. Tengo miedo de hacerme el chequeo, ¿y si sale mal?. Quiero desaparecer. Voy a desaparecer. Tengo que desaparecer. Algunos días, un poco de silencio, introspección, dejar de preocuparme, empezar a ocuparme. Lloro. Sigo llorando. No es angustia, no es tristeza, no sé qué es. Es como si estuviera en medio de una fiesta y sintiera que todos alrededor son maniquíes que salieron de sus vidrieras a venderse un rato, se mueven mecánicamente, bailan iguales, toman lo mismo. Y en el medio estoy yo, caminando entre esos maniquíes, por momentos me confundo y me fundo con ellos. Pero lloro. Y no, no es angustia, no es tristeza, no sé qué es. ¿Es soledad? Quiero creer, quiero volver a creer. Creer que se puede, que puedo, que debo, que tengo que. Son demasiados imperativos para una sola jornada. Puedo, debo, tengo, quiero. ¿Quiero? Sí, de verdad, quiero volver a creer. Dejar de pensar que todo me va a lastimar, que todo me va a hacer mal. Dejar de jugar a ese personaje superado y omnipotente. ¿Cuánto tiempo podés sostener un personaje? Anoche me dormí escuchando la radio, estaban pasando "Alguien en el mundo piensa en ti". ¿Hace cuánto no escucho que alguien me dice "estuve pensando en vos", "me acordé de vos"? Mucho. Pero mucho mas el tiempo sin que alguien me diga "te extrañaba", "tenía ganas de verte", "te quiero". Está mal. Yo soy conciente de que está mal esperar que alguien te extrañe, que alguien te necesite, que alguien te quiera. Soy conciente de que yo debería quererme, y que conmigo debería ser suficiente. Y juro que lo intento, y por momentos me sale bien. Pero un poquito, a veces, aunque me haga la superada, la omnipotente, la que está todo bien, aunque me deteste por eso, aunque no me vea tan minita como en esos momentos, necesito que alguien me diga "necesitaba hablar con vos", "te necesitaba", "te quería sentir cerca", "quiero darte un beso", "te quiero".

Illness

Hoy padecemos incontinencia lacrimógena.

Horóscopo

Virgo: En el amor te verás deprimido y nostálgico, y sentirás que el tiempo pasado fue mejor. Aprovecha.


¿"Aprovecha"?
¿"Aprovecha" qué cosa?
¿"Aprovecha para suicidarte, que nadie te extrañará"?

¿Quién es el sádico que escribe estos horóscopos?

martes, 3 de noviembre de 2009

Pequeña Orquesta Reincidentes

"Hey, ¿en qué andás? ¿Tenés ganas de hacer algo en la semana?"

Sin respuesta.

Al final, una quiere reincidir, volver a equivocarse, darse de vuelta la cabeza contra la pared y todo eso, y ni bola te dan.

Asi no, eh. Asi yo no. A mi me respondés, me invitás a salir, me volvés a romper el corazón y después me dejás ahí tirada, inmersa en una fuertísima depresión. ¿Pero no responderme? ¿Quién se cree que es usted? ¡Irrespetuoso!

Ouch

Recién estaba recolectando mis petates para salir y llegar rápido a casa a calzar el piyama y las pantuflas. Miré el celular para guardarlo: son las 15. Todavía me queda una hora.

Kiss me

Juguemos un juego

Cuando era chica me encantaba jugar a la drogadicta. Ponía este tema bien fuerte, y me tiraba en el piso del cuarto, haciendo como que estaba a punto de morirme de lo drogada que estaba. Te juro que no miento, ya de chiquita estaba jodida.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Optimista, sobámela

¿Viste que hay gente que siempre mira el lado positivo de las cosas?

Bueno, a mi me parecen terribles pelotudos.

Arranquemos la semana felices

Hoy deberíamos hacer estas cosas

  • Vestir piyamas escandalosos.
  • Comer torta frita.
  • Chancletear por el hogar.
  • Leer en la cama.
  • Mirar comedias.
  • Escuchar música y bailar.
  • Fumar.
  • Coger. Mucho.

Hoy deberíamos decir estas cosas

  • Quedate un rato mas.
  • Dame un beso.
  • Abrazame.
  • Durmamos juntos, pero no te tires encima mio que hay humedad.
  • Veamos una película tirados en el piso.
  • Pidamos helado.
  • Contame un secreto.
  • Decime puta.
  • Traeme un vasito de coca, plis.
  • Este tema me hace acordar a vos.
  • Tenés rico olor.

Revoleame un zapato y sacame esta tara mental

Se me pegó un tema de Shakira.

Awwww

domingo, 1 de noviembre de 2009

¡Que vuelvan a estar de moda los B 52´s!



Piano III

La última vez que toqué, me bajé del escenario llorando porque en el medio de "El Choclo" me agarró un bloqueo mental.

La gente me aplaudió igual, supongo que por lástima.

Mi hermana vino y me abrazó fuerte.

Nunca mas volví a tocar frente a ningún tipo de público.

Piano II

La penúltima vez que toqué estaba de espaldas al público.
No me equivoqué ni una vez.
Toqué Para Elisa.

Piano


Yo tenía seis años. Estábamos de vacaciones en Posadas, y en Encarnación me habían comprado un órgano Casio chiquito, colorado. Yo pasaba horas boludeando con él, hasta que empecé a tocar una melodía: El Golpe. La tocaba una y otra vez, la repetía, cansaba los oídos de mi familia. Mamá se hartó. Me preguntó si, al volver, quería que averiguáramos alguna escuela de música por el barrio. Contenta, dije que sí.

Empecé ese mismo marzo, y no falté ni una clase hasta que cumplí los dieciocho y creí que mi carrera musical debía terminar ahí mismo. Todavía me arrepiento.

Por la tarde estuve ordenando papeles y cosas que tenía sueltas en casa, y encontré todos mis libros de piano y mis partituras. Las ordené, las miré, y sentí por algunos minutos que quería volver a tocar. En algunos de los libros encontré algunas anotaciones que hacía con mi amiga Andy cuando todavía estábamos en el secundario. La más frecuente: mi supuesta firma de casada.

En mi primer concierto, una de las alumnas mas avanzadas tocó la Marcha Turca, y yo sentí que necesitaba aprender eso, que el día que supiera tocar eso podía morirme en paz. Diez años mas tarde me senté frente a un público expectante, tenía puesta una pollera que me llegaba a las rodillas y unas sandalias franciscanas que mejor no recordar. Toqué algunas teclas porque era un piano en el que nunca me había sentado, miré a mi profesora y le dije que estaba lista. El silencio inundó el salón, y yo empecé a tocar. Varias veces le pifié al pedal, pero seguí como si nada. Cuando terminé, todos aplaudieron, y yo sentí que todavía no estaba lista para morir.

Con el ánimo por el piso

Estás desde el jueves con el ánimo por el piso. El mundo te parece una mierda, no entendés cómo la gente puede ser feliz con esta humedad, cómo pueden divertirse tomando una corona en un bar cool. Limpiás tu casa aunque sabés que va a llover y se va a inundar y se va a volver a ensuciar. La humedad colabora, pero siempre colabora con los demás: colabora con las cucarachas que deciden salir de las rejillas, colabora con la ropa que quiere permanecer mojada, colabora con el pegote que sentís aun estando quieta, colabora con el olor hediondo y putrefacto que sale de la pileta de la cocina y que no entendés de dónde carajo viene. Para colmo tu papá pasa a buscarte, y te lleva en auto a Ramos, donde te espera tu mamá. Y la mayor parte del tiempo no querés ser como tu papá, que habla boludeces y escupe por la ventanilla del auto unos gargajos dignos de un guanaco. No se lo decís, porque lo querés, pero no tolerás demasiado su compañía. Y no sólo eso, porque además se la pasa toda la General Paz preguntándote si tenés novio, por qué no tenés novio, si hay algo "en danza", si estás buscando novio, si querés ser mamá, si hablás con tu ex, si llama él o llamás vos. Vos no pensás en demasiado, el clima está lo suficientemente pesado como para que tu cabeza funcione. Decís, entonces, no, no sé, no, no, no, si. Y poco mas. Cuando llegás tu mamá te pregunta si tenés novio, si estás buscando, si querés ser mamá, si hablás con tu ex. Y empleás el mismo mecanismo: no, no, no, si. En tu habitación de soltera sentís que el tiempo no pasó, y esperás en vano que te llame aquel noviecito de la adolescencia con el que pasabas horas hablando de la nada misma. Pensás que quisieras volver a ser adolescente, no por los granos y la inexperiencia sexual, pero sí por lo fácil que eran las relaciones en ese entonces. Te cambiás, muy a tu pesar, te delineás los ojos de un negro pesado, y salís a las calles rameras. Te tomás unas coronas en un bar cool, y te sentís desdichada aunque largues carcajadas cuando tu amiga le dice todo que sí al mozo. Estás un poco alegre, pero sólo un poco, no demasiado, porque seguís con el ánimo por el piso, porque seguís pensando que el mundo es una mierda y porque no entendés cómo esa pibita de ahí, que conocés del barrio, ya tiene un crío de seis años. Volvés y te dormís.

En el taller sos un ente. Tenés un poco de resaca, el maquillaje corrido, y por los agujeritos de los zapatos te entró agua. Fumás, escuchás, te reís por inercia. Por dentro pensás que querés llegar a tu casa y meterte en la cama hasta el lunes. Tomás agua y vas al baño cinco o seis veces. No opinás, te retan porque no hiciste la tarea. Deberías decir la verdad: no hiciste la tarea porque tu mamá te vio durmiendo y le dio pena despertarte. La excusa es tan adolescente que preferís hacerte la boluda. Y, de hecho, quedás como una boluda. Casi no hablás, siempre hacés como que no tenés nada para decir, y seguís riéndote por inercia. Volviendo a tu casa un auto te salpica, puteás, odiás, malhumorás. Cuando llegás a tu casa llamás a tu amiga, se suponía que hoy salían de fiesta, pero no tenés ganas, ni ánimo, encima llueve, hay humedad, está pesado, te sentís como el orto, te querés morir. Tu amiga te dice que leíste su pensamiento, ella tampoco quiere salir, quiere gin tonics y comedias en tu casa.

Pero de repente, abrís tu mail no legal y encontrás algo que te alegra. No es un pibe, no es una amiga, no es nada de lo que te alegra siempre. Y de hecho lo que te alegra es la sorpresa, es encontrar delante tuyo un logro que es tuyo y nada mas que tuyo, una pequeñez que te hace sonreir, y te olvidás de la humedad, te preparás un gin tonic para ir arrancando bien arriba, y matás las cucarachas que aparecen saltando y haciendo poses de kung fu, el clima sigue pesado pero ya no lo sentís, y ponés uno, dos, tres temas, bailás en la isla, pisás los diarios que están tirados por ahí, das vueltas, te mareás, y como quien no quiere la cosa, te volvés a reir.