lunes, 5 de octubre de 2009

Quereme

No me gusta que la gente no me quiera. Me copa caerles bien, que confíen en mi, que sepan que cuentan conmigo etcétera. Entonces desde que llegó mi asistente estoy tratando de que me quiera. Le enseñé qué tenía que hacer, le sonreí (oíme: yo casi nunca sonrio a desconocidos), le ofrecí café, mate, té, galletitas, le charlé sobre mascotas (oíme: yo odio las mascotas), le dije que estaba haciendo perfecto su trabajo, le pregunté dónde vivía y le dije ponete cómodo, tomate los recreos que quieras, fumá si querés. Sospecho que estoy quedando como una pesada.

Los iré manteniendo al tanto.

2 comentarios:

Minerva dijo...

la pregunta es: está bueno?

M. (Una Ramera) dijo...

ni muy muy ni tan tan
si querés te lo presento!