sábado, 7 de noviembre de 2009

Bird watching

Hoy avistamos tres pares madre/ hija de lo mas interesantes:

1. En la calle. Madre treintañera, hija de dos añitos. Rubias. Monísimas. Vestían completamente de violeta. De pies a cabeza. Las dos.

2. En el colectivo. Madre pendevieja de una niña de doce. Maquilladas como cacatúas. La hija se iba pintando las uñas de un dorado loco, la madre dijo hasta el hartazgo "qué buen color, qué buen color". Repetían mucho: "¿a vos no te pasa?" y "ay, sí, tal cual".

3. En la panadería. Par de gordas desprejuiciadas. Ruludas. Morochas teñidas de rubias. Con raíces crecidas. Cargaban un bandejón donde colocaron tres docenas de facturas. Se peleaban mucho porque una quería llevar medialunas de grasa y la otra de manteca. Vestían elegantes bolsos color plateado.

2 comentarios:

Milagros dijo...

Muero por ser la cacatua y que mi hija se pinte las uñas de dorado.

Mi hija tiene 13 años y paso de ser una nena dulce y amorosa a una patotera, gruñona y religiosa del color negro

M. (Una Ramera) dijo...

milagros: yo a los trece odiaba a mi mamá y ni le hablaba. era mala mala, y me pintaba el logo de una banda que me gustaba en la muñeca con indeleble. te juro que el dorado ese era espantoso, y la relación simbiótica madre/ hija me dio impresión!

beso