viernes, 20 de febrero de 2009

No termino de entender que al maniquí del negocio la ropa le queda mucho mejor que a mi. Caigo como una chorlita, vuelvo a entrar, pido, pruebo, me frustro. Y le digo, a la mujer esa con sonrisa de oreja a oreja: "Es que esos muñequitos que vos tenés son demasiado altos y flacos. Nadie es así en el mundo real". Y la mujer esa, que sigue sonriendo de oreja a oreja me mira pero se nota en sus ojos sobre abiertos que no sabe qué carajo decirme. Y cómo si fuera una empleada de local de comidas rápidas, en vez de ofrecerme agrandar el pedido por cincuenta centavos mas, saca de la galera una respuesta y me dice (muy sueltita de ropa y cancherita como pocas): "No quedan mas grandes. Aparte, a todas les entra la ropa de acá, así que es evidente que el problema no lo tiene el muñequito alto y flaco".

No la agarré de las chuzas porque en el fondo soy una dama.

5 comentarios:

Natalia Alabel dijo...

Además, a los maniquíes les acomodan la ropa con alfileres, no te olvides. Igualmente, para que no te entre la ropa a vos...! a qué local fuiste, un Mimo??

laurita dijo...

Ah pero esa chica tiene el instinto comercial a flor de piel!

hormiga dijo...

escopetazo!

laura dijo...

la mato!

Berenizz dijo...

Ah, era una maldita sádica. Malditas, malditas.