jueves, 6 de enero de 2011

Y sin embargo

Te diría que fueras vos mismo hasta la computadora, abrieras la RAE y buscaras: tentempié. Pero voy a ahorrarte el tiempo, ya bastante tenés con mi ataque de inseguridad. Si buscás tentempié, una de las acepciones es refrigerio, y si buscás refrigerio, encontrás:

(Del lat. refrigerĭum).
1. m. Beneficio o alivio que se siente con lo fresco.
2. m. Alivio o consuelo en cualquier apuro, incomodidad o pena.
3. m. Corto alimento que se toma para reparar las fuerzas.

Entonces, cuando yo te dije "me siento un tentempié" y después me corregí: "no, no me siento un tentempié, soy un tentempié", lo que estaba diciendo era eso que dice en la segunda y tercera acepción: soy un alivio, un consuelo, un corto alimento. Soy algo chiquito. Descartable.

Las inseguras sentimos eso. Nos sentimos un tentempié, un refrigerio, el placebo que tranquiliza hasta la hora del almuerzo o la cena. Somos el acompañamiento, la ensalada en un asado, nunca el plato principal. Somos un accesorio para nada indispensable. Nos sentimos la escala, obligada y aburrida, en un aeropuerto, en la mitad de un viaje a Paris. No somos Paris, nunca lo fuimos y nunca lo vamos a ser: somos el aeropuerto. Como mucho, somos el free shop, que engaña con sus colores y sus mezclas de sabores y olores pero que es pura ficción. Que desaparece ni bien pisamos el afuera. Somos el parque de diversiones de una vida ordinaria: el lugar de la fantasía de los grandecitos consumidores que se agota en un abrir y cerrar de ojos.

O la introducción, la antesala, la cola para entrar a la fiesta, lo mejor está por venir. Las inseguras nunca, jamás, en toda la puta vida, sentimos que somos lo mejor: que lo mejor está acá, soy yo, es ésto. Nun-ca. Las inseguras somos lo cotidiano, lo cómodo, lo tranquilo, paciente y tolerante. No somos la ilusión de un truco de magia: somos el truco revelado. Nunca el lujo, somos lo que pueden tener todos. Nos tienen porque está bueno tenernos, pero siempre hay algo mejor: eso es el lujo, eso es la pasión, eso es el amor. Nunca somos tan amor como lo que pasó con otra, ayer; o lo que va a pasar con otra, mañana. Somos el medio. El promedio. Ni muy muy ni tan tan.

O la vuelta cansada y deprimente de un viaje maravilloso. Somos el micro oloriento, el café aguado, el jugo químico con mas sabor a lata que a naranja. La tristeza de la vuelta, la melancolía post viaje. Un viaje maravilloso al que no fuimos invitadas, en el que no somos suficientes (ni lo suficientemente lindas, inteligentes, divertidas), un viaje maravilloso que se piensa repetir: es necesario juntar de nuevo la plata, renovar el pasaporte, que confirmen el pasaje, encontrar algo de energía, de fuerza. Y después volver. Dejar lo insuficiente acá, por insuficiente.

Las inseguras tenemos una sola seguridad: él estuvo en un lugar feliz o está yendo hacia ese lugar. Si ya fue quiere volver, quiere volver al te amo, al amor: nosotras somos un te quiero. No somos tan perfectas como lo anterior, ni tan perfectas como lo que se busca. Su ex se transforma en nuestra peor pesadilla, no decimos su nombre en voz alta porque sabemos (estamos convencidas) que decirlo en voz alta es traer acá toda la fantasía el amor que se vivió y ya no se puede volver a vivir. Llegamos tarde. O demasiado temprano.

Estamos siempre a punto de ser abandonadas, siempre sufriendo por adelantado, sintiendo los te quiero en diferido, pensando que las interferencias son cada vez mayores, y me parece que ésto se está escuchando cada vez peor. Las inseguras vivimos a destiempo, pensando que mañana nos dejan, que mañana vuelve con la ex, que está por darse cuenta que no somos suficiente, que no llenamos, que somos el aeropuerto, el tentempié, la sala de espera. Queremos evitarlo, queremos decir basta, queremos sentirnos bien, sabemos que estamos mal. Pero no podemos evitarlo. Estamos siempre esperando la mentira, la traición, esperando con los pañuelos en el bolsillo, por las dudas, porque estoy segura, si no es hoy es mañana y si no es mañana es pasado pero yo lo siento, se va a dar cuenta, me va a dejar.

Y sin embargo, nos hacen sentir seguras. Nos quieren. Nos demuestran amor. Nos tratan bien. Nunca nos mienten. Nos prestan atención, escuchan, entienden, están ahí. Nos dicen sos la más linda. No traicionan. Para ellos somos París, el plato principal, lo mejor está acá. Y sin embargo: sin embargo las inseguras.

(esto es de verdad: yo fui una insegura, fui insoportablemente insegura. Estoy en rehabilitación. Tengo recaídas. Hoy estamos en una recaída y no sabemos dónde arañar para levantarnos, para dejar de caer. Estamos intentándolo. Mañana vemos. Vemos).

43 comentarios:

sofía dijo...

El primer paso es darse cuenta que uno es así. Después lo demás sale solo, más o menos difícil, pero sale.

C. dijo...

Ay...

Anónimo dijo...

ESTOY EN LA OFICINA, LLORANDO PORQUE EN ESTE MOMENTO SOY UN REFRIGERIO Y NO SE COMO HACER PARA CONVERTIRME EN PARIS, Y ME DUELE MUCHO....

Anónimo dijo...

Amén,minita..

Juli~ dijo...

Dios. Pocas veces me sentí tan identificada. No solo en el texto en conjunto, sino también en el último paréntesis. Soy una en rehabilitación también, intentando creerle a ese "sos la mas linda de todas", re-preguntándome: Por qué no puedo ser yo la mas linda de todas? Por qué no te la podes creer Julieta?

A veces, si...me lo creo, pero veo a la ex..y no. No lo creo. Porque no puedo ser la más linda al lado de esa rubia perfecta..es asi..no puedo.

Eve Verdandi. dijo...

También me sentí un tentempié durante mucho tiempo, bastante, casi que fue muy nocivo para mi relación de pareja. Hace mucho tiempo no lo siento más, pero durante bastante me sentí tal y cual lo describís vos hoy. ¿Es feo? Lo es... pero también hay que aceptar que por momentos, ser la segunda opción de alguien, justamente por que no puede quedarse con la primer opción, está bueno. Está bueno que nos hagan creer que somos París, aunque no lo seamos, por más frágil que sea todo, no deja de ser real... al menos un rato.

Buenísimo :)

Anónimus dijo...

Me hinchan las bolas las inseguras. Viven para hinchar las bolas.

El problema a resolver es suyo, y para peor quieren que uno se haga cargo del mismo y le hechan la culpa de todas sus desgracias.

Terrible.

M. (Una Ramera) dijo...

anónimus: están las inseguras que sufren para adentro y las inseguras que sufren para afuera

yo era de las segundas: hinchabola, haciendo planteos por nada, insoportable

hoy, aprendí que el problema es mio. me la banco solita. si es necesario, me encierro en casa hasta que se me pasa o me junto con alguna amiga. nunca jamás vuelvo a hacer planteos basados en la nada. es lo único en lo que no recaigo

pero sí, antes era INSOPORTABLE. terrible

Peperina dijo...

Veníamos bien hasta la parte de "Nos hacen sentir seguras". Eso nunca me pasó. Yo soy una mina segura que a fuerza de estar con chabones mierda se ha vuelto un poco insegura.

Suerte la tuya, minitah. Yo sigo creyendo que hay uno allá afuera para todas.

Ivianella dijo...

Soy una insegura consciente, es un primer paso. Pero jamás el último, y es triste saberlo.

Irma Jusid dijo...

Todo culpa de Disney y la mentira de las princesitas y los princesitos: "estamos echos el uno para el otro, es el destino, me va a querer porque sí".
Siempre va a haber una mas linda, más divertida, más buena... Lo importante es hacer de uno lo mejor que se pueda, y hacerlo consciente de tus propias limitaciones. Tirada llorando no hacés nada.
Esforzate por ser mejor, y te vas a valorar a vos misma, no vas a necesitar la aprobación de ningún pitulín.

Chris dijo...

Vivimos en recuperación del "mal" de la inseguridad. Todos.

Es parte del proceso de la vida, la inseguridad muchas veces nos empuja a generar cambios en nosotros que si no fuera por ello, no lo hariamos.

O vemos la mitad del vaso lleno o caemos en depresión hasta la internación en un hospital psiquiatrico...

Loris dijo...

En algún punto todas las minas nos sentimos inseguras, lo loco es toparse con un tipo que es insegura. Porque nosotras lo rehabilitamos, lo sacamos adelante, le subimos el ego hasta las nuves...En cambio ellos nos tildan de hinchapelotas o necesitadas.
En fin creo que siendo insegura o no, solamente buscamos pasarla bien, enamorarnos. No es tan jodido lo que pedimos, ni lo que buscamos...
El gran problema es si lo estamos buscando con la persona indicada al lado.
Ojo, todavía no lo encontré al susodicho.

Seba dijo...

Minas. Nada mas. No es tan grave.

Noelia dijo...

Nunca me había sentido tan identificada con un post.

María Florencia dijo...

Me siento tan pero tan pero tan identificada con este post que tengo que escribir. Nunca había escrito antes y eso que lo leo hace mucho.
Que bueno por un lado saber que no soy la única que le pase. Que feo llorar como estoy llorando. Y por otro lado que bueno darse cuenta para poder cambiarlo. Este año pido ayuda y empiezo por que sino... Voy a seguir abajo de la cama siempre =(

Conz dijo...

todo lo que alguna vez pensé ser esta en este post.
pero hay que seguri adelante, somos el Paris de uno que esta por allá afuera dando vueltas, estoy segura de eso.

Marcela dijo...

Yo también lloro como Anónimo que llora en la oficina. Y ahora, tras un brutal clonazepam, me siento una nube, de esas blancas. De esas que ni siquiera amenazan con lluvia. De esas que sólo molestan cuando los "felices" están en la pileta disfrutando una tarde de sol. Ay 2011, si sabías que venías con estas mierdas no me ponía ese vestido nuevo para recibirte...

Siniestro dijo...

Las inseguras joden. Imploran que uno les recuerde cada cinco minutos que las quiere, que son hermosas, que cocinan bien, que ese pantalón les queda bien...
Deberían resolverlo solas en vez de buscar la aprobación en la mirada del otro. Porque si vos, minitah, no creés en vos, ni yo ni ninguno de nosotros va a creer en vos.
Y porque muchos somos algo jodidos, y en cuanto percibimos esa inseguridad, te perdemos el respeto instantáneamente.

Zacks! dijo...

Mira que siempre paso por tu blog eh, y nunca me dieron tantas ganas de comentar como hoy.
Por qué? Me re identifiqué. Y justamente porque tengo miedo. Y hoy lo admití. Yo creí que ibamos en ascenso y recaída. No me creo el París de nadie, tampoco nadie me dice que soy su París pero quiero creerla.
Y si, tambien soy minita.

JDP dijo...

Probaste con terapia???

Anónimo dijo...

uff, nunca me identifique tanto. Soy de esas minas que ves y escuchas y ni ahi pensas que es insegura... Pero pase por eso, y lo peor de todo es que comprobe que que para esa persona en ese momento era un "tentenpie" y el fantasma de su ex se volvio realidad... y siempre vas a pensar realmente que te falto para ser Paris...Un karma que nos persigue.Aunque en realidad no haya faltado nada simplemente las cosas se dieron de esa manera. Es el peor sentimiento la inseguridad por que saca lo peor de nosotros.

nomesalelapalabra dijo...

Muy buen ensayo. Poca identificaicón en estas palabras pero mucho de reconocimiento por un texto que se disfruta. Tentempié es una palabra que me gusta y le hice honor en mi blog, espero que no ofenda.
Además, les va aquí un video para que disfruten:

http://www.youtube.com/watch?v=yy5EmuxveM4

mariposa dijo...

Que cuera minita :) aw

bejillos y siguiendote

Mona Loca dijo...

Un tentempié cuando yo era chica era uno de esos muñequitos inflables con la base llena de arena, que se golpeaban y se volvían a parar.
Los podías golpear hasta dejarlos acostados, pero se volvían a poner vertical enseguida.


Quizás aplica a este momento al que hace referencia. Cáigase, que después se pone vertical solita.


beso

Jared dijo...

Hace mucho, bastante.. leí, o escuché o solo se me ocurrió que toda mujer es algo con alguien.

Toda mujer es insegura con alguien.

Julie. dijo...

Excelente post mujer. Tristisimamente exacto.

Ana dijo...

Sos genia, Minita!

Anoia dijo...

Ahora mismo estoy siendo un tentempié, pero a consciencia y con la frente en alto.
Y siempre espero la traición, ¿será que tanto desamor me ha convertido una persona tristemente incrédula?

Julie dijo...

ya lo comenté alguna vez, me gusta mucho cómo escribís cuando escribís sobre algo muy cotidiano, pero sin clichés. En vez de poner que las inseguras nos sentimos puentes, hablás de que no somos París. Muy bueno, te seguiré leyendo

Avanti Morocha dijo...

Terrible, flaca, te deje la mente aca.

Paloma dijo...

GRACIAS!
Justo justo vengo en recaída, pero
QUIERO SER PARÍS!

Anónimo dijo...

Sí una persona es insegura y encima elige parejas que sólo se aman y preocupan por sí mismos, es muy probable que como consecuencia termine sintiéndose como vos describís en este texto

El_Negro dijo...

Que se yo...jodido el post...me hace pensar mucho. aunque no puedo dar una opinión por no sentir lo que sentien las inseguras(veo que son unas cuantas). A mi inseguridad la sufrí mucho...hasta que la canalicé de tal forma que hoy no me siento asi. Cambié hábitos, estilos, aprendí a escuchar y eso me dio tanto resultado. Prueben mujeres, hay que poner el pecho a las balas y salir...siempre se sale.

Tararira dijo...

Excelente, me compraría un sombrero y me lo sacaría ante este texto.

muy muy bueno,

Me dieron ganas de haberlo escrito yo, y poder demostrar cuanto sé de mujeres, pero no, me quede pasar por acá de vez en cuando y aprender, y en cierto punto divertirme!

Anónimo dijo...

Lloro

Anónimo dijo...

de la risa

@UnaLindaDamita dijo...

Pero la pucha, acabás de describir a la perfección lo que soy!

myowncastle dijo...

vos sí que sos grosa minita

dani_nemi dijo...

Mas vale ser una insegura en rehabilitacion, que una narcisa que siempre se cree Paris, pero es solo la replica de Las Vegas - y en el camino con su seguridad nos hacen sentir ese tentempié.
Vamos por el plato principal!

http://palabrasqueconfiesan.blogspot.com/

lola dijo...

AÚN ESTANDO DE NOVIA, SOY LA INSEGURA, LA PERDEDORA.
MUY BUEN POST!

Gilda Manson dijo...

bueno si casi hasta me leiste la mente .
estamos en recuperación, se tienen que lavar los ojos para vernos del todo ( les falta cielo!)

MayQueen dijo...

Hasta el sin embargo soy yo, porque eso de ser el París nunca me pasó.