martes, 18 de enero de 2011

Que nos deje en paz, la muy hija de puta

Yo tengo una relación demasiado cercana con la muerte: a veces siento que estoy obsesionada. Si muere alguien de mi edad me agarra una angustia difícil de traducir en palabras. No importa si conocía o no conocía a la persona, no puedo dejar de imaginarme lo que significa no tener mas vida. Quiero decir: no entiendo, ni puedo pensar ni imaginar que hoy, en un rato, todo se termine para mi. En cambio, sí sé lo que pasa del otro lado, con los que quedan acá. Y es terrible. Es inexplicable. Lo mas triste que puede pasar en la vida es que se muera alguien que querés. El saber que no vas a ver mas a ese alguien, el temor de olvidarte de su voz: ese fue mi mayor miedo cuando se murió mi hermana: olvidarme de su voz. Algunos días hago fuerza y la escucho, a lo lejos. Algunos días hago fuerza y no, ya no la escucho. Memorizar una voz y eternizarla se ha vuelto mi tarea máxima cada vez que conozco a alguien.

A veces la sueño. Me habla. La escucho. Y me despierto tranquila.

Pienso mucho qué pasaría si me muero. Qué pasaría conmigo y qué pasaría con los demás. Y el pensar eso mas de cinco segundos me deja de cama por el resto de la semana: es horrible pensarse muerto, es horrible pensar en las cosas que quedarían por la mitad y en las cosas que desaparecerían por completo. Odio pensar esas cosas, pero no puedo evitarlo. No puedo evitar querer entender la muerte, querer hacerme su amiga para luego convertirme en su peor enemiga, engañarla, burlarla, que no se salga mas con la suya, que no se lleve la gente que queremos, las voces que podemos olvidar.

Que nos deje en paz, la muy hija de puta.

8 comentarios:

Ivianella dijo...

No nos deja vivir tranquilas la hija de puta, pero tampoco podría ser su amiga. Si bien imagino mi mundo sin mi, me dolería dejarlos a todos, y son temas que dan mucha tristeza por no poder entender:(

Pat dijo...

Tengo la misma sensacion que vos, y a ella la siento acechandome a cada lugar que vaya, en cada persona que quiero, en cada emocion que vivo. Es una puta que siempre va a estar ahi como una sombra, como la mia.

Fuck, me hiciste mierda.

Mona Loca dijo...

Por eso...hay que tratar de no dejar nada pendiente, no sé si me explico.

Esta visión quizás tenga uqe ver con que soy un poco mayor que usted, pero yo quiero llegar a ese momento ( pero todavía no, gracias) con la conciencia del deber cumplido.

Vg: sin pendientes, sin cosas que no hice por miedo, o sin haber hecho todo lo posible para ser feliz. Y hacer feliz a quienes quiero.

Parezco el papel de chocolate con poemas, lo sé.
Y bueh.

besos

Sandra Montelpare dijo...

desgarrdo, Estimada M. desgarador! y lo que a mí también me preocupa es perder ls voces y el rosotro de los otros, lo cotidiano, los gestos pero con la muerte no hay pactos ni amistades , sólo un ditancia abismal. me dejaste planchada M.

¨ce_ dijo...

A mi al principio me daba terror olvidarme de todo. De cualquier detalle de la gente que amo y que murió. De su voz, de su olor, de sus gestos.
Y quiero amigarme yo también con la muerte. Y aceptarla. Y no tener más miedo.
Que se yo, ojalá fuera más fácil.

chusmiando dijo...

qué duro, pienso en las pocas personas que perdí en mi corta vida y cuesta recordar la voz... :'(

Juli~ dijo...

Creo que solo se puede entenderla cuando se la comprende como parte de un ciclo inevitable. Cualquier otro tipo de razonamiento tiene que ver con lo material, con aquella materia que perdimos a causa de la muerte y que ahora extrañamos. Y ese concepto, por ser material, no es válido para este asunto...
Qué difícil es Lpm

Anónimo dijo...

tocaste un tema que me aterra...

te robo cada palabra que escribiste y las hago un poco mias

es más, en este momento me está pasando lo que me pasa cada vez que pienso en esa conchuda: me paralizo

Pato