sábado, 8 de noviembre de 2008

Random

No está para nada bueno quedar en el medio de quilombos ajenos. Que los intereses te vayan estrujando y vos cada vez más en el medio, cada vez más chiquita y apretadita. Un día explotás, seguro.

Las gentes vinieron a mi casa y todos dicen qué linda es, qué buena está, cuánta buena onda el patio. Y yo, que durante mucho la odié, de repente me le enamoro.

Llama una de sus ex para reprocharle no sé cuántas pavadas de trabajo. "¿Sabés lo que me dijo". "No, y francamente me chupa un huevo, es una conchudita". Auriculares y adiós.

Recién me llamaron esos de los autos que dicen que ganaste. Los escuché de pe a pa. La soledad hace estragos en mi persona.

Cuchá: estoy escribiendo un montón de historias de amor con finales horriblemente trágicos. ¿Será un vaticinio?

Es sábado, hace calorcito lindo, y yo no puedo levantarme del sillón. Soy un desperdicio.