viernes, 16 de septiembre de 2011

Un minuto más tarde

Le tomo muchísimo cariño a las cosas. Me cuesta desprenderme de ellas y sufro cada vez que me toca hacer limpieza general porque nunca quiero tirar nada. Me gusta tener cosas, cuido mis cosas, mis cosas son especiales, y supongo que por eso no ando necesitando todo el tiempo cosas nuevas: las mias son tan lindas y las quiero tanto que nunca encuentro motivo suficiente para deshacerme de ellas y cambiarlas por otras nuevas.

4 comentarios:

N dijo...

Me pasa a full con la ropa. Para comprarme un jean o x deberia encontrar uno igual o muy equivalente a este que tengo, y éste que tengo no está tan mal, y si tuviera uno nuevo, qué? tendría que deshacerme de éste? Y así todo el tiempo.

M. (Una Ramera) dijo...

N: tengo en la cabeza un post sobre la ropa específicamente, porque no me compro nada, me cuesta muchísimo, odio los precios extravagantes, y amo muchísimo lo que ya tengo. lo dejé aparte porque es algo que vengo cultivando de chiquita, mi mamá no me compraba nada de ropa, le parecía una estupidez comprar un vestido para cada fiesta de quince

Leria! dijo...

Tal cual. A mi me pasaba lo mismo. En esas épocas, mi viejo no comprendía por qué había que pagar 150 mangos unas zapatillas sólo porque traían tres rayas paralelas.

Aparte, ODIO miles de cosas de ir a comprar ropa; principalmente las vendedoras que te venden con diminutivos ("¿Cómo te quedó el modelit tooo?"), pero me las reservo para El Post.

Abrazo, M!

Laio Buendía dijo...

Las cosas de uno son especiales, ya sea porque uno se rompió el lomo para adquirirlo, o porque lo hizo con mucho cariño, o ya fuese un regalo de alguien especial. Las cosas de uno tienen ese no se que que no se cuanto ♥