sábado, 18 de junio de 2011

Uno se va dando cuenta

Uno se va dando cuenta cuando el otro empieza a alejarse. No es algo tan explícito como el dejar de hablar o de contestar llamados o de contestar mails. Tal vez sean esas respuestas, esas palabras, las que de alguna manera dejan en evidencia que el otro se está yendo. Las miradas esquivas, las pausas en la charla, algún silencio tapado por el ruido frenético e inarmónico que escupe el televisor. La ausencia o la presencia, que te escuchen o escuchar, hablar o no hablar. La distancia expresada en esto: que te de lo mismo. Y cuando el otro se aleja la distancia aumenta tanto que ni siquiera a los gritos existe comunicación. Las palabras, aunque estén presentes, están como vacías, ya no hay sorpresas. La llegada de la confianza deja un lugar inmenso para que las parrafadas hirientes tengan su espacio y caminen cómodas, esa distancia aterra y es imposible de achicar. Uno se va dando cuenta de la automatización y de la rutina, del te quiero por costumbre y del beso chiquito casi por obligación. Uno se va dando cuenta de que las palabras se vuelven difusas y pierden tanto poder que decirlas, hablarlas, nombrarlas, puede, incluso, volverse doloroso. Uno se va dando cuenta y trata de caminar por esa distancia cada vez mayor pero del otro lado el otro se aleja tanto y tan rápido que es imposible alcanzarlo y cuando uno se va dando cuenta de todo esto se entristece y los pasos son cada vez más lentos y espaciados y se vuelve todo pesado, cuesta arriba. Uno empieza a quedarse sin aire.

11 comentarios:

Anabella dijo...

Me esta pasando con mi mejor amigo. No se que hacer :(

johi dijo...

"Uno empieza a quedarse sin aire."

Camilín~ dijo...

". La ausencia o la presencia, que te escuchen o escuchar, hablar o no hablar. La distancia expresada en esto: que te de lo mismo. Y cuando el otro se aleja la distancia aumenta tanto que ni siquiera a los gritos existe comunicación."
"Uno se va dando cuenta de que las palabras se vuelven difusas y pierden tanto poder que decirlas, hablarlas, nombrarlas, puede, incluso, volverse doloroso. Uno se va dando cuenta y trata de caminar por esa distancia cada vez mayor pero del otro lado el otro se aleja tanto y tan rápido que es imposible alcanzarlo y cuando uno se va dando cuenta de todo esto se entristece y los pasos son cada vez más lentos y espaciados y se vuelve todo pesado, cuesta arriba. Uno empieza a quedarse sin aire."
Es todo el texto MUY cierto, sisi. Pero esas dos partes citadas me llegaron tanto que casi me pongo a llorar, serán los días de lluvia? MUY bueno el blog!

Mariana dijo...

Que tristeza, que nostalgia cuando una se da cuenta de que algunas personas se alejan...

María Faustina dijo...

yo después de leer esto también banco que seas minita.

Conz dijo...

este texto es perfecto

Anónimo dijo...

Realmente no entiendo cómo alguien se alejaría de vos, que escribís cosas como éstas, tan hermosas. Me hizo llorar! Mi sensibilidad por no haber podido superar aun algo parecido seguro aportó lo suyo, pero tenés una habilidad increíble para transmitir sensaciones.

Anónimo dijo...

Mirá, minita, te lo digo: ¡no vuelvas a leerme la mente y escribir (y describir) lo que me está pasando!
¿Entendido?
Muchas gracias (aghhhhhhhhhhrrrrrrffffff)
J.

Lila Biscia dijo...

la ausencia en presencia...
triste...
triste sentirlo y tener la sensacion de no poder hacer nada.

besos

Anónimo dijo...

Cada tanto entro a tu blog y leo varios posts seguidos.
Disfruto mucho cuando encuentro uno tan bueno como este! Describiste a la perfeccion lo que se siente y se vive cuando se aleja esa persona tan especial.

fmberon dijo...

me quedo con esto "La llegada de la confianza deja un lugar inmenso para que las parrafadas hirientes tengan su espacio y caminen cómodas"