lunes, 20 de septiembre de 2010

Cuando el lunes se convierte en lo peor del universo estás jodido

Y no es que haya descansado viernes sábado y domingo. No, para nada. Viernes estudié hasta que se me empezaron a cerrar los ojos. Sábado cociné para la familia y después paseé un rato y caminé toda la tarde y eso a mi me cansa muchísimo. Y a la noche hice guacamole, hicimos guacamole, varias paltas de guacamole, varios tomates, varias cebollas, varios limones. Y el domingo estudié, y leí y no entendí y me empezó a agarrar la tara mental "no entiendo no llego no entiendo no llego no entiendo no llego". Y la verdad es que no, no entiendo, no, Kant, no te entiendo, con cada párrafo tuyo que leo tengo que parar el mundo y leer y leer y leer y leer y seguir sin entender. Y no, tampoco llego. Porque como siempre, todo para último momento, todas las semanas pensando "no es tanto, total ya lo sé todo". Y de repente esos "no es tanto" se juntan y la puta madre, esto es un montón, no llego.

Pero aun asi. Con la tara mental "no entiendo no llego", con las tareas y los paseos y dormir poco y cocinar mucho, aun asi estoy contenta, y estoy alegre y estoy feliz y me rio y no me importa tanto que no esté funcionando todo. Pero el domingo a la noche, cuando me doy cuenta que estamos a horas del lunes, todo se transforma. Toda la alegría y toda la felicidad y todas las risas desaparecen y me angustio, me seco por dentro, me paralizo y soy la personificación de la mala onda.

Y el lunes es todo gris, es todo oscuro, es el peor otoño del universo, es el invierno mas crudo, es la lluvia torrencial desde la parada de un colectivo sin techito. El lunes es ropa oscura en pleno verano. Es una comida demasiado salada: el lunes no tiene solución. Es la rutina. Es siempre lo mismo. Es "basta de esto". Es "ya fue suficiente". O no. No es "ya fue suficiente". Es "ya fue demasiado". Es la intolerancia, las malas contestaciones, la falta de paciencia, los dientes apretados, la rutina del bajón de presión una vez por semana, el cuello duro, y los nervios. Y llegar tarde y que no importe. Que no importe nada. Que todo se vuelva una mierda. Que el lunes me olvide de todo lo bueno del viernes el sábado y el domingo. Que todo sea horrible, espantoso, terrorífico. Que la dictadura horaria de diez a dieciocho te esté (me esté) haciendo pedazos por dentro. Que nada me haga reir. No tener ganas de hablar. Querer faltar por faltar. Que haya mas parciales para tomarse mas días de estudio. Es llegar a la puerta y antes de abrir, llorar.

¿Vale la pena todo eso?

No.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Uff.. siempre te leo y nunca comento. Hoy describiste perfectamente lo que siento ultimamente.
Besos,
Sofia

johi dijo...

Todo vale la pena cuando se tiene una prioridad, cuando ese objetivo final es claro.

Ya se termina. Sacale todo el provecho posible.

Porque aunque hoy tengas una tara, SABES que podes.

elpibedesistemas dijo...

Los lunes son una cagada olímpica, siempre lo dije. Garfield lo dijo mucho antes.
Todos los bardos, todas las malas noticias, toda la rutina, todo el cansancio, toda la mierda... siempre cae los lunes. Como para que el resto de la semana estés solucionando los quilombos de ese día asqueroso.

Comparto lo que sentís.

Saludos!
El Pibe de Sistemas

mjormy dijo...

He sido por mucho tiempo lectora silenciosa de tu blog, pero hoy le pegaste con precisión a mi ahora.
Saludos!
Ormy

Luz de Almuerzo dijo...

El CBC es una porquería, más que nada para tu carrera que te encajan materias que no tienen nada que ver (ej: economía), pero aguantá, que son 6 materias y después empezás a estudiar lo que te gusta :)
Te lo digo yo que también estoy atravesando el CBC.

Maqui dijo...

Me pasa EXACTAMENTE lo mismo. Muchas ganas de patear el tablero... y otras tantas de decir "hasta aca llegue". Què hacemos, entonces?

Wayne dijo...

que bueno esta cuando haces catarsis en el blog. Independientemente si uno se identifica o no. No me identifico con este post, pero aun asi me parece genial como quedó. La identificacion no es un medidor de calidad.

Odiseo... dijo...

Kant merece morir...se puede meter sus imperativos categóricos...bien categóricamente en donde ya sabe y sin que eso afecte mi razón práctica!

M. (Una Ramera) dijo...

luz! yo hice el cbc hace bastante ya, cuando hice la otra carrera. ahora reniego por cosas que me gustan, por materias que esperaba cursar. es el cansancio y la vagancia y el lno saber organizarse.

besos!

Wayne dijo...

"hice el CBC hace BASTANTE ya" Te mataste sola :P