sábado, 24 de diciembre de 2011

Maquillaje

Para una navidad, cuando mamá consideró que ya estaba en edad de maquillarme, me regaló una Pupa.
Ese verano, en Villa Gesell, me pinté como una puerta desde el día uno hasta el día quince.
Después se me pasó un poco.
Después se me pasó casi del todo.
Hoy me maquillo una vez por mes, como mucho.

2 comentarios:

Sil dijo...

La esposa de mi ex-jefe en un mismo año me regaló dos Pupas, debe ser que me veía siempre a cara casi lavada y habrá pensado "pobre chica, no le alcanza el sueldo para el maquillaje".
Lo único que usé fue el lápiz negro para ojos, los brillos de labio están medio en descomposición.

Fer dijo...

Me encantan las Pupa. Nunca tuve una. No sé si existen aún.
Besos!