lunes, 20 de mayo de 2013

20 de mayo. Siguen faltando 7 días

Sobre las listas.

Todos los días me levanto y mientras desayuno pienso qué me falta del viaje y la verdad es que los días pasan y la lista sigue estando igual y probablemente la mitad de las cosas que están en ellas (que no son indispensables ni condiciones necesarias para viajar) queden pendientes. Los vagos somos así.

El problema más grande con las listas es que siempre, inevitablemente, algo queda afuera. A veces, cuando la lista es arbitraria y caprichosa, lo que queda afuera es tonto y reemplazable y finalmente no importa tanto que haya quedado afuera. Pero cuando la lista es una lista de tareas INDISPENSABLES el margen de error debe reducirse al mínimo y siempre, siempre, siempre queda la sensación de que algo nos estamos olvidando.

Yo soy fan de las listas de último momento. Cuando tenía que rendir un parcial y a dos días me faltaba leer más de la mitad del material pasaba horas armando una lista y cronograma detallando hora por hora qué iba a leer y cuándo lo iba a resumir y cuándo lo iba a repasar. En esos casos la lista de cosas por leer se volvía el elemento que más me presionaba y, aunque nunca terminaba de hacer los resúmenes a tiempo, me fue mal solamente en dos parciales en toda la carrera.

Yo soy fan de las listas de último momento porque tengo la sensación de que cuanto más tarde las haga y con más presión, menos voy a olvidar. Hace poco fui un fin de semana a Tigre (sí, ya sé que no tiene comparación) y minutos antes de acostarme a dormir hice una lista inmensa con todo lo que tenía que llevar y no podía de ninguna manera, bajo ningún punto de vista, olvidarme. Y no me olvidé nada.

Yo soy fan de hacer las listas a mano. En hoja cuadriculada de cuaderno de facultad o block A4 (no oficio, muerte al tamaño oficio), con birome negra trazo grueso. Si no están dadas las condiciones prefiero rendirme porque hacer una lista con tinta azul está demasiado cerca de la infelicidad y no estoy preparada para semejante tragedia.

Yo soy fan de las listas eclécticas. El temor a hacer una lista de INDISPENSABLES y olvidarme de algo ídem es tan grande que hago una sola lista enorme que va desde "Hacer equis trámite porque si no no podemos entrar a Europa" hasta "cotonetes".

La semana pasada me preguntaron varias veces qué me faltaba y yo no sabía contestar. A casi todos les dije que hoy, lunes, iba a hacer la lista definitiva de todo lo que me necesito pero la verdad es que hoy, lunes, me parece que todavía falta un montón para viajar y que si hago la lista así, con tanta anticipación y tan poca presión, no va a funcionar.

20 de mayo. Faltan 7 días

Una semana antes, algunas cosas que hacer:

-Llamar a la/las tarjetas de crédito para avisar que viajamos (las cosas que todavía hoy, 2013, se hacen telefónicamente me ponen de pésimo humor). Hecho.

-Hacer el trámite de la AFIP para comprar euros (en marzo viajé a Miami y cuando hice el trámite sentí, lo juro, escuché las risotadas de los empleados públicos cuando vieron que un pobre monotributista quería comprar platita. Hecho. No me dan ni cinco euros.

-Averiguar qué tipo de adaptador llevar. Pregunté en twitter (que es como mi google personalizado) y me pasaron dos cosas muy útiles: el link a un adaptador universal (que ya está en proceso de compra) y un mapa con el detalle de los tipos de enchufe que se usan en el mundo.



-Comprar frascos chiquitos de plástico. Fui a muchos lugares y todavía no conseguí. Estoy pensando que no me voy a complicar con tamaña pavada y que en último caso compraré en alguna farmacia de Barcelona.

-Comprar bolsitas ziploc.

-Comprar candaditos para las valijas. 

-Imprimir: pasaje a Barcelona. Pasaje a Mallorca. Pasaje a Bruselas. Asistencia al viajero. Hecho.

-Averiguar en el resto del mundo dónde va uno cuando tiene que imprimir algo.