lunes, 27 de mayo de 2013

27 de mayo. Faltan horas

Son las 18.47. A las 20 en punto nos pasa a buscar el taxi que nos lleva a Ezeiza. Ya están listas las valijas, estoy bañada y perfumada, con la ropa que voy a ponerme en el vuelo preparada sobre la cama. Lo mandé a Juan a comprar jamón y queso porque siento que si ahora, después de un día de nervios y estómago cerrado, no como algo, cuando llegue al aeropuerto voy a asaltar esos lugares donde un alfajor sale cincuenta pesos.

La valija costó pero no tanto como otras veces.
Hay un punto en el que armar una valija para quince días o para cuarenta se convierte en prácticamente lo mismo. O es que yo no tengo tanta pero tanta ropa. Solamente tuve que desarmarla y reseleccionar ropa dos veces cuando generalmente tengo que hacerlo tres o cuatro. Tengo conjuntos de día para 20 días y de noche 6. No sé si es mucho o poco pero estoy llevando toda mi ropa preferida (no tuve que sacrificar nada importante en el camino) y eso ya es suficiente.

Llevo dos libros en papel: Los Caserta de Aurora Venturini y Bajo este sol tremendo de Carlos Busqued (que en realidad ya estoy terminando). Además algunas novelas de Nick Hornby en el kindle y otros doscientos por las dudas.

Anoche me junté a comer con unas amigas tipo despedida (yo siempre fui de los que dicen "¿Despedida de qué si se va de vacaciones dos meseeeeeesssss?") y todo muy lindo y tranquilo y unos fideos buenísimos. A la vuelta, en el taxi, pensaba que era la última noche en Buenos Aires y que hace mucho muchísimo demasiado tiempo que espero este viaje. Que por fin llegaba el día y que mañana, a esa hora, estaría subiéndome al avión. En el taxi sonó "Un beso y una flor".

Pensé que todo eso era la perfección.

3 comentarios:

lulu dijo...

"A la vuelta, en el taxi, pensaba que era la última noche en Buenos Aires y que hace mucho muchísimo demasiado tiempo que espero este viaje. Que por fin llegaba el día y que mañana, a esa hora, estaría subiéndome al avión."

Se me puso la piel de gallina cuando leí eso. Ahora debés estar en el avión y yo recordando con mucha nostalgia y alegría mi viaje. Experiencias increíbles e inolvidable. Disfrutá como nunca.
Buen viaje señorita!

Anónimo dijo...

Estaba leyendo mientras escuchaba el tema de fondo y me aparecieron las imágenes de mi llegada a barcelona...Que lindos recuerdos
Buen viaje minita!!!
Zin

Silvi dijo...

qué nostalgia me da. Viajar es un regalo que nos debemos hacer siempre.