martes, 28 de julio de 2009

A la mañana

Por ejemplo: doy por sentado que mi horario de entrada en el trabajo son las once de la mañana y no las diez. Me levanto tipo diez, y desayuno tranquila, pensado que NO estoy llegando tarde, cuando está clarísimo que es cualquier hora. Igual, me quedo haciendo fiaca en la cama, tapada hasta la nariz, pensando algunas boludeces como "qué me voy a poner" o "por qué hará tanto frío" u "hoy me pongo a estudiar economía sí o sí". Se me pasa un rato, mientras escucho la Aspen, que a la mañana siempre pone temas como "My name is Luca". Y siempre, cuando ponen un tema de ese estilo, subo el volumen, tomo impulso y me levanto.

Habría que resaltar que todavía no he encontrado el método perfecto. Yo, que soy puro método y organización, todos los días varío la rutina:

1. cambio de ropa
2. preparación del desayuno
3. baño
4. desayuno

o

1. baño
2. preparación del desayuno
3. cambio de ropa
4. desayuno

Todavía no tomé los tiempos, asi que no sé con qué opción demoro menos tiempo, pero creo que da lo mismo. Y si no da lo mismo, me la soba.

2 comentarios:

Julieta dijo...

Lo unico que sé es que no sirvo y nunca servi para levantarme temprano, esa situación de "levantarme para..." ir al colegio, ir a la facultad, y al trabajo... Porqué? el trabajo debería ser horas después de habernos despertado y hecho algunas de las cosas que nos gustan, es horrible que lo primero del día sea ir a trabajar.

Juan M. dijo...

Jaja
me gusta la manera en que te tomás la mañana.
Re light, es genial