lunes, 1 de junio de 2009

Domingueando

Ayer fue difícil. No sé bien por qué -maldita costumbre de querer saber siempre los por qué- estuve desde que me levanté hasta la noche sentada frente a la computadora pensando en todo y haciendo nada. Quiero decir: estaba sentada, lamentándome, sintiéndome sola y desdichada, pensando que no hago cosas interesantes, enojándome por la soledad y cosas así de aburridas y durmientes que ni vale la pena recordar.

A la nochecita, me pregunté cómo era que había llegado a la situación de ser una quejosa y pelotuda. Una persona que, desde el sillón, se queja del mundo que la rodea. En qué momento me olvidé que las cosas las tengo que hacer yo, que si no me muevo nadie va a levantarme, que si no me pongo las pilas todos mis días van a ser domingos deprimentes. ¿Y sabés qué? No tengo un carajo de ganas que todos mis días sean domingos deprimentes.

Por lo pronto, hoy me levanté pensando en hacer una lista de cosas que quiero hacer en esta semana. Supongo que la satisfacción de ir tachando los items a cumplir me va a motivar un poco.

4 comentarios:

Morocha dijo...

Que bueno es reflexionar...cueste el dolor que cueste o el enojo que cueste.

Cariños

Daria dijo...

Sep, yo creo lo mismo...... lograr cosas siempre está bueno.
Y era domingo y hacía frío. Say no more.

Madie dijo...

Me encantó este blog. La idea me parece genial y además escribís muy bien.

Me gustó mucho!

Beso!

M. (Una Ramera) dijo...

morocha: a veces es doloroso reflexionar, pero tan necesariol...

daria: aun con el frío, debería haber vistlo una peli aunque sea!!

madie: muchas gracias!! pasate q voy a actualizarlo seguido

beso chiquis!