domingo, 19 de febrero de 2012

Recuerdos o sueños o anécdotas inventadas

Hay algunas cosas que me onfunden: no sé si me pasaron a mi, si le pasaron a otros y me las apropié, si las soñe o las inventé.

A saber:

- Me caí en una zanja, abrí los ojos y todo era un barro espeso muy oscuro con sapos y bichos nadando. Me rescató mi vecino que se tiró a la zanja y me sacó. Yo tenía tres años.

- Un señor me mostró la pija desde su auto mientras yo le explicaba cómo llegar a Liniers.

- Dos pendejos me quisieron robar la bici a los trece y yo los esquivé como una campeona del ciclismo.

- Me volqué una taza de café con leche sobre un vestido que me gustaba mucho porque se parecía a los que usaba Flavia Palmiero en La ola está de fiesta.

- Etcétera.

5 comentarios:

ėfėdėfėdė dijo...

JAJAJA esas cosas es mejor no saberlas nunca, que queden así.. el misterio las hace legendarias (?)

Anónimo dijo...

-Lo mismo del auto pero un gordo choto en bicicleta x barrancas de belgrano, que hijodeput*!

-Si mal no recuerdo esos vestidos eran muy al estilo "merengue"...
El cafè con leche le hizo justicia al buen gusto!

Zin

nomesalelapalabra.blogspot.com dijo...

Otra posibilidad: pueden ser situaciones que pasaron realmente y que los demás -madre, padre, familia en general- nos contaron varias veces. Aunque no recordamos haberlas vivido como propias porque eramos muy pequeños, nos las adueñamos a fuerza de repetición.

nomesalelapalabra.blogspot.com dijo...

Otra posibilidad: pueden ser situaciones que pasaron realmente y que los demás -madre, padre, familia en general- nos contaron varias veces. Aunque no recordamos haberlas vivido como propias porque eramos muy pequeños, nos las adueñamos a fuerza de repetición.

Lucas dijo...

esas cicatrices de la vida...