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miércoles, 29 de junio de 2011

Inapetente

Estoy transitando un período de semi anorexia involuntaria que por un lado me da muchísimo temor y por otro me da muchísimo mal humor. Yo no sé qué le anda pasando a mi cuerpo que no acepta las comidas. Todo me cae mal, todo me cae pesado, nunca tengo hambre, tengo que obligarme a comer. No me gusta porque hasta hace poco era todo risas: el jean que no usaba hace tres años volvió a entrarme, conformarme con un yogur y no con media docena de medialunas estaba bueno y era saludable, pero ésto se está transformando en algo que no me copa para nada. A mi me copa comer.

A la mañana me levanto sin hambre y desayuno poquito y como me levanto casi al mediodía, me salteo el almuerzo y paso a la merienda, que consiste en un yogur que parece no terminar nunca. El otro día me obligué a almorzar y a la hora vomité lo poco que había comido. Me bajó la presión dos veces en una semana, una de las cuales tuve que tirarme en la cama porque estaba blanca como una hoja y temblaba y transpiraba y tenía frío y tenía calor, todo al mismo tiempo. Llego a casa a las doce y media de la noche y no tengo tanta hambre como para cocinar pero cocino igual porque sé que tengo que comer aunque no tenga fuerzas ni ganas ni voluntad. Tengo que comer porque no puedo estar sin comer, porque no es sano no comer. Pero como dos bocados y me lleno y me obligo a terminar el plato porque tengo la cara chupada y se me está yendo el culo y tengo unas ojeras que, mamita querida, parezco un zombie.

Estoy desordenada y no me copa. No me gusta tener que obligarme a comer porque comer es una de las cosas que más me gustan en la vida. No me gusta y me da miedo.

sábado, 14 de mayo de 2011

Shampoo contra el cambio climático

Me compré un shampoo que dentro del grupo de los baratos, era el más caro. Prometía con letras brillantes plateadas y doradas, en su envase de color chillón, que protegería mi bella cabellera de los cambios climáticos. No entendí bien a qué se refería, digamos que acá donde estoy yo más que un día con mucha humedad o un día con mucho sol, no hay tantos cambios climáticos como si puede haber en un lugar donde, por ejemplo, de repente empieza a nevar. Acá está empezando a hacer calor todo el año, no mucho más.

Sin embargo lo compré. No sé si fueron las convincentes palabras de su promesa o su color chillón, pero hubo algo, tal vez el enano consumista, el falso precio económico, las letras brillantes, algo, no sé.

Resulta que sí. Cumple. Te proteje la bella cabellera de los cambios climáticos, y es tan meticuloso el cuidado que te tiene, que no te mete la cabeza en una caja de cristal para que el aire viciado te afecte, pero sí te genera una especie de capa protectora en el pelo que lo deja duro, sin movimiento, impermeable, sin caída ni brillo ni suavidad.

El pelo, por supuesto, no siente ni una cosquilla frente a los cambios climáticos. Qué sé yo, consuelo de tonta que tiene una escoba en la cabeza y un envase gigante de shampoo en el baño de su casa.

miércoles, 16 de febrero de 2011

martes, 7 de diciembre de 2010

Ayer en la calle me crucé con dos chicas que llevaban puesta la misma musculosa rayada que yo, y en lugar de pensar "qué quemo, todas iguales, somos presas de la moda", pensé "pero qué bien que les queda, ¡yeguas!".

Mi todo - tu nada

Ya no te extraño mas. Me di cuenta que lo nuestro no era amor. Era otra cosa, y aunque no sé bien qué, ahora sé que eso no era amor. Me seguís buscando, y por cómo reacciono cuando me buscás es que sé que ya no te extraño. Ya no sé qué es de tu vida y no me importa. Y ya no sabés qué es de la mia y eso te saca. No, no te saca, no exageremos. Pero te molesta: no ser mas mi centro, ni mi corazón, ni mis recuerdos ni mis pensamientos. Te molesta no ser mi todo. No sé qué cambió. No sé si fui yo o fuiste vos o cambiamos los dos. Solamente sé que ya no sos mi todo. Y que ya no me interesa ser tu nada.

martes, 30 de noviembre de 2010

Devuélvanme mi feminidad

Estoy feísima. Dejada. Despeinada. Sin depilar. Tengo ojeras.
En época de parciales sólo hablo de cosas de la facultad y me pongo así, horrible.
Hay chicas que van a rendir con las uñas impecables y el pelo divino.

¿Cómo carajo hacen, hijas de puta?

jueves, 21 de octubre de 2010

A veces sueño que tengo piernas largas y puedo usar pantalones chupines.

lunes, 27 de septiembre de 2010