lunes, 7 de febrero de 2011

Gris

Recién me senté en el piso del baño del lugar donde trabajo y me pregunté una y mil veces cuándo me convertí en esta persona gris que espera los feriados como una criatura a Papá Noel y llora del dolor de panza los domingos porque no quiere que sea lunes.

Mirá, Saudaris, así era el atardecer en la playa

domingo, 6 de febrero de 2011

Escatológica

Tener vómitos me resulta mucho mas desagradable que tener diarrea. Toda esa cosa de la comida transformada en una sustancia viscosa de color dudoso, aspecto asqueroso y sabor repugnante, me parece mucho mas feo que tener que sentarse en el inodoro y dejar que pase lo peor.

Pero a la hora de decirlo me pasa exactamente al revés: decir "tengo vómitos" me resulta más fácil y hasta un poco mas fino que decir "tengo diarrea".

Es domingo y me duele la panza y se me dio por reflexionar al respecto. Mamá me dijo: "Vos estás así porque estás somatizando. Porque sabés que mañana tenés que ir a trabajar sí o sí." Y después de decir eso, me quitó la poca alegría dominguera que me quedaba.

viernes, 4 de febrero de 2011

Último día de vacaciones

Tengo un bichito nuevo que se llama Ramona, miro Fringe tirada en la cama, me traen sanguchitos de miga de jamón crudo y rúcula y pido por favor al cielo y todos los santos que el tiempo pase lento porque no quiero que sea lunes.


No quiero que sea lunes.

jueves, 3 de febrero de 2011

Ibamos pedaleando por la playa, ya nos habíamos alejado del centro de La Paloma y entrábamos a La Serena, la última playa, desolada y un poco salvaje, llena de moscas pero con un puesto que vendía los mejores choclos de todo el pueblo (arriesgaría de todo Uruguay, pero no sé). Había un sol que no dejaba ver bien, pero el bulto era demasiado grande como para no notar su presencia.

Una persona, imposible. Es demasiado grande para persona.

Debe ser un barco.

Nos acercamos. Había una cinta de plástico, de esas amarillas, y una señorita corpulenta que no dejaba asomar mucho la cabeza. Gente alrededor.

Es un ballena, dije en chiste, porque había visto en el mapa de la ciudad que había varios lugares donde se avistaban ballenas.

Es una ballena, repetí, ahora un poco mas convencida, después de ver una aleta gigante que sobresalía por debajo de una media sombra triste y ajada.

Es una ballena. Y está muerta, pensé. Y es la primera vez que veo una ballena. Y está muerta.

Y me entristecí. Y después le saqué fotos. Creo que le dicen morbo.