Que alguien haga algo, por favor.
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martes, 12 de julio de 2011
viernes, 21 de enero de 2011
Estimado automovilista
A los ciclistas nos es de muchísima utilidad que utilice las luces de giro. Cópese porque la próxima lo persigo y le pateo el auto.
martes, 18 de enero de 2011
Piloto automático
Y podría hablar todo el día de la muerte. Tranquila y con mucha paz. Quién se murió, cómo, dónde, cuándo. Contárselo a los demás, no con detalles morbosos, una oración, dos a lo sumo. "Se murió (insertar nombre), parece que (insertar motivo de la muerte), tenía (insertar edad), qué bajón".
Ese piloto automático cuando hablo de la muerte esconde muchas otras cosas: miedo, odio, enojo, impotencia, dolor, incomprensión.
Que nos deje en paz, la muy hija de puta
Yo tengo una relación demasiado cercana con la muerte: a veces siento que estoy obsesionada. Si muere alguien de mi edad me agarra una angustia difícil de traducir en palabras. No importa si conocía o no conocía a la persona, no puedo dejar de imaginarme lo que significa no tener mas vida. Quiero decir: no entiendo, ni puedo pensar ni imaginar que hoy, en un rato, todo se termine para mi. En cambio, sí sé lo que pasa del otro lado, con los que quedan acá. Y es terrible. Es inexplicable. Lo mas triste que puede pasar en la vida es que se muera alguien que querés. El saber que no vas a ver mas a ese alguien, el temor de olvidarte de su voz: ese fue mi mayor miedo cuando se murió mi hermana: olvidarme de su voz. Algunos días hago fuerza y la escucho, a lo lejos. Algunos días hago fuerza y no, ya no la escucho. Memorizar una voz y eternizarla se ha vuelto mi tarea máxima cada vez que conozco a alguien.
A veces la sueño. Me habla. La escucho. Y me despierto tranquila.
Pienso mucho qué pasaría si me muero. Qué pasaría conmigo y qué pasaría con los demás. Y el pensar eso mas de cinco segundos me deja de cama por el resto de la semana: es horrible pensarse muerto, es horrible pensar en las cosas que quedarían por la mitad y en las cosas que desaparecerían por completo. Odio pensar esas cosas, pero no puedo evitarlo. No puedo evitar querer entender la muerte, querer hacerme su amiga para luego convertirme en su peor enemiga, engañarla, burlarla, que no se salga mas con la suya, que no se lleve la gente que queremos, las voces que podemos olvidar.
Que nos deje en paz, la muy hija de puta.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
viernes, 13 de agosto de 2010
martes, 27 de julio de 2010
martes, 20 de julio de 2010
A ver si entendés
Anoche lloraba y moqueaba la almohada y me apretaba la mandíbula y le pedía al dios de los dientes (aka: el ratón perez) que me dejaran de doler las encías porque sentía que me moría y no podía hacer nada para calmarme y me levantaba de la cama, iba al baño y volvía a la cama y seguía llorando y seguía moqueando y decía en voz alta "me duele mucho me duele mucho me duele mucho" y me tomé analgésico e hice todo lo que sé que tengo que hacer en estos casos porque no es la primera vez que me pasa que siento que prefiero que me arranquen los dientes a patadas si me prometen que con eso se me va el dolor.
Y hoy llamé a uno dos tres cuatro cinco seis dentistas de mi cartilla médica y la conversación que mantenía con todos era:
-Llamo para pedirte un turno.
-Sí, claro. ¿Obra social?
-Blablabla. Monotributo.
-Mmmm. ¿Color del carnet?
-Naranja
-No atendemos naranja.
Y entonces llamé enfurecida para pedirle al señor de la obra social que me explicara de dónde carajo saco a alguien que me atienda con mi credencial naranja que tiene un cartel inmenso que dice *monotributo* y estoy segura que ese cartel inmenso en mi credencial naranja indica que me pueden discriminar porque pago poquito y mi plan es una mierda y pueden dejar que yo me muera del dolor de encía porque total soy pobre y me aumentan por las nubes el monotributo pero me reducen el plan y me mandan a la clínica del doctor cureta para que me atienda una señora seguramente sobremaquillada y apestando a colonia barata. El señor me explica que sí, que es porque soy *monotributo naranja* que nadie me atiende y, atenti a esto, me comenta al pasar que sólo tengo TRES centros médicos que me atienden y llamo a los centros que me atienden a mi, pobre anaranjada monotributista y los turnos son de acá a un mes y "no, señor, usted no entiende, me duelen las encías y me voy a morir".
Me rindo. Pienso que mejor me cambio de obra social, que con la salud no se jode. Y llamo a las obras sociales mas o menos conocidas y la respuesta es siempre la misma: "Yo no te puedo explicar nada, tenés que esperar que te llame el promotor dentro de las 48 horas". Es como el colmo de los colmos: llamo para comprar un servicio y el vendedor no quiere venderme. Debo tener hasta la voz de monotributista naranja.
El mundo es mierda. Por suerte voy a morir en breve.
Y hoy llamé a uno dos tres cuatro cinco seis dentistas de mi cartilla médica y la conversación que mantenía con todos era:
-Llamo para pedirte un turno.
-Sí, claro. ¿Obra social?
-Blablabla. Monotributo.
-Mmmm. ¿Color del carnet?
-Naranja
-No atendemos naranja.
Y entonces llamé enfurecida para pedirle al señor de la obra social que me explicara de dónde carajo saco a alguien que me atienda con mi credencial naranja que tiene un cartel inmenso que dice *monotributo* y estoy segura que ese cartel inmenso en mi credencial naranja indica que me pueden discriminar porque pago poquito y mi plan es una mierda y pueden dejar que yo me muera del dolor de encía porque total soy pobre y me aumentan por las nubes el monotributo pero me reducen el plan y me mandan a la clínica del doctor cureta para que me atienda una señora seguramente sobremaquillada y apestando a colonia barata. El señor me explica que sí, que es porque soy *monotributo naranja* que nadie me atiende y, atenti a esto, me comenta al pasar que sólo tengo TRES centros médicos que me atienden y llamo a los centros que me atienden a mi, pobre anaranjada monotributista y los turnos son de acá a un mes y "no, señor, usted no entiende, me duelen las encías y me voy a morir".
Me rindo. Pienso que mejor me cambio de obra social, que con la salud no se jode. Y llamo a las obras sociales mas o menos conocidas y la respuesta es siempre la misma: "Yo no te puedo explicar nada, tenés que esperar que te llame el promotor dentro de las 48 horas". Es como el colmo de los colmos: llamo para comprar un servicio y el vendedor no quiere venderme. Debo tener hasta la voz de monotributista naranja.
El mundo es mierda. Por suerte voy a morir en breve.
lunes, 12 de julio de 2010
El colmo
La señora de la farmacia me echó del establecimiento diciendo que hiciera la cola afuera porque ella tenía frío. ¿Entendés? Gente de mierda.
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