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miércoles, 18 de marzo de 2009

Confesión

Siento que de a poco las cosas empiezan a desmoronarse y no hay manera de reconstruir nada. La paciencia se va acabando y no se puede hacer mucho mas que eso.

miércoles, 18 de febrero de 2009

viernes, 13 de febrero de 2009

¿Viste cuando te das cuenta que estás remando como una loca y tu acompañante se tiró a tomar sol?

Bueno, eso.

lunes, 9 de febrero de 2009

Arriesgada

Hace algunos días, una persona dijo, en relación a mi convivencia: "¿25 y ya convivís? ¡Qué arriesgada!".

Y sí, el momento de la decisión fue eso: arriesgar a un futuro juntos. Ese futuro juntos, esa jugada que hicimos, tan arriesgada, funcionó como el culo los primeros seis meses. Pero después de a poco, empezamos a jugar mejor, a entendernos un poco mas y a ganar con cada movimiento de fichas.

En ese momento fue arriesgado, y en ese momento salió mal, pero ahora, después de casi dos años de vivir con él, puedo decir, con firmeza absoluta, que "el que no arriesga no gana".

miércoles, 14 de enero de 2009

Algunos días

Algunos días llegás con ese pésimo humor que no te caracteriza en lo absoluto. Saludás a modo de trámite, te quejás por alguna nimiedad y te encerrás a pensar en andá saber qué cosas que puedan andar rondando por tu cabeza.

Algunos días yo me pongo todas las pilas del mundo aunque haya tenido un día de mierda, para que te pongas contento. Te ofrezco mate, tostadas, sanguchito o unas facturas. Y no es que para mi la felicidad pase sólo por lo alimenticio, es simplemente que nunca aprendí (o nunca me enseñaron) qué se hace cuando el otro está bajón.

Algunos días además te cuento chistes estúpidos o me invento anécdotas para robarte alguna sonrisa. Propongo ver alguna película en francés, solo para que sientas la satisfacción de entender todo lo dicho sin la necesidad de leer los subtítulos. O me acuesto al lado tuyo y te hago mimos en la espalda, o masajes en las pies porque capaz lo que te pasa se arregla con imposición de manos y no con un sanguche de jamón y queso.

Algunos días hago todas esas cosas a pesar de haber tenido un día de mierda, y lo que recibo a cambio es la muestra constante de poder hacerte sentir mejor. Una sonrisa, una caricia, una aceptación de sanguchitos.

Pero hoy no. No tengo la paciencia para verte caminando con los pies arrastrados ni para seguir preguntándote una y mil veces qué necesitás, cómo te puedo ayudar. Hoy no tengo ánimos para hacerte una silenciosa compañía mientras vos resolvés mentalmente andá a saber qué cosa.

Hoy no corazón. Hoy curtite. Porque la que hoy necesitaba un levante de ánimo urgente era yo. Turnémonos para el bajón, no seamos tan tontos.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Enamoradita

Lo lindo de hoy fue cómo me despertó. Anoche fuimos a un cumpleaños y yo no tomaba nada, me hacía la que no, gracias, dame coca nomás. Después, cuando la mayoría se fue me tomé dos vasos de cerveza que se me subieron a la cabeza en un santiamén y ahí nomás, de una, de puse a escupir pavada tras pavada. Pero no tanto, tampoco para tanto. Algunas pavadas, un poco de risas gordas y los ojitos achinados.

Hoy a la mañana me desperté y lo moví insistentemente reclamando café. Ayer, que él me pedía café, yo hice cualquier cosa para no preparar. Porque preparar café en casa es todo un trámite, y nos habíamos quedado dormidos. Así que ayer desayuné chocolatada fría. Helada. Igualmente estuvo bien, porque hacía mucho que no tomaba chocolatada y la chocolatada es infancia, es secundaria, es mamá, es Ramos.

Hoy a la mañana en un momento se levantó, aunque no me acuerdo bien porque estaba demasiado zombi. Al rato, creo que fue al rato, vino y se me acostó al lado y empezó a darme unos besos que no se pueden creer. Me hacía caricias en la cabeza y me hablaba despacito. Es demasiado hermoso despertarse de esa manera. Abrir los ojos y ver a la persona que necesitás ver. Me dolían los ovarios.

Me duelen los ovarios.