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lunes, 5 de abril de 2010

Sobredosis de TV

Qué fuerte me resultó escuchar a Nicole Neumann decir "colitis".

sábado, 10 de octubre de 2009

Balompié

No me gusta el fútbol por una sola razón: la única vez que jugué metí un gol en contra. Sin embargo, cada vez que el grito de un gol retumba en el patio de mi casa, se me pone la piel de gallina. Recién sucedió eso. Y me dio un poco de bronca que no me gustara el fútbol.

Y sucedió otra cosa: me encuentro hace cinco minutos tarareando "Hay que saltar, hay que saltar, el que no salta no va al mundial". Temo pasarme la noche cantando eso. Están avisados.

jueves, 23 de octubre de 2008

Santo remedio

Cuando estoy sola y no puedo dormirme, voy hasta el living y agarro “American Dreamz” (así, con z). La pongo en el dvd y sé que me gusta, que me divierte, que me parece una película hermosa. También se que, como un cuento para un niño, esta película es el mejor somnífero para mi mundo. En la mitad de cualquier escena, no importa si estoy en el piso doblada de la risa, me quedo dormida. Es inexplicable. Pero pasa eso.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Pelotuda casualidad

Bueno, como sea. Todavía no sé si creo o descreo de las casualidades. Pero sí sé, y con mucha certeza, es que cuando me veo envuelta en una casualidad me pongo re contenta y quiero gritarlo a los cuatro vientos.

Hoy por la tarde, mientras esperaba un eterno render que empezó ayer a las diez de la mañana y terminó recién, me puse a ver "Silvia Prieto". Me encantó. Me encantó y traté toda la peli de saber quién hacía de una de las Prieto, hasta que cinco minutos antes de terminar, me acordé que esa era Rosario Blefari. Y también me acordé que me encanta como canta, aunque nunca la escuche.

La cosa casual es que cuando llegué a mi casa revisé en el pilarcito del hall de entrada la correspondencia, para ver si me había llegado algo. No había nada para mi, como de costumbre, pero sí había otro sobre, para otra persona: Rosario Bléfari. Casi casi que voy a tocarle el timbre para ver si es mi vecina. Me rescaté a tiempo.

lunes, 20 de octubre de 2008

Sobredosis de afecto

A veces mi jefa es tan amorosa que me molesta mucho incluso ir a saludarla. Porque me dice bombón, hermosa, me sonríe, acaricia el brazo o pasa su mano por mi pelo despeinado. Y yo soy virginiana. A mi no me gusta que me toque cualquiera en cualquier momento.