martes, 21 de mayo de 2013

21 de mayo. Faltan 6 días

Algunas cosas que me angustian sobre el viaje:

-Pensar que puedo perderme. Aquí va a aparecer más de uno a decirme que la mejor forma de conocer una ciudad en perdiéndose en ella. Bueno, no. Lo siento, me angustia no saber cómo volver o de qué lado vine. Puede caminar horas, andar en bici o tomarme mil colectivos pero siempre tengo que tener en la cabeza cómo volver. ¿O también van a venir a decirme que la mejor forma de conocer el tercer cordón del conurbano es "dejándose llevar"? Pavadas no.

-Pensar las cosas que puedo perderme. Ya dije que no investigo mucho sobre los lugares porque me da mucha ansiedad pensar que no voy a poder recorrerla toda pero al mismo tiempo no saber nada sobre un lugar es riesgoso: uno no sabe ni en qué zona conviene hospedarse ni en qué barrio conviene comer.

-Que no me entiendan cuando hablo. La incomunicación me resulta pesadillesca. Querer pedirle algo a alguien y no saber cómo explicarse o que el otro no entienda entra en el top ten de momentos más desagradables a los que alguien puede someterme. Pensar que me puede pasar eso en Berlín (un lugar que quiero conocer hace muchos años) me hace estremecer de miedo.

-Que una comida me caiga mal y perder algún día vomitando. También está en el top ten de momentos más desagradables y es algo que ocurre frecuentemente y es algo que es inevitable porque salvo que una comida esté podrida o fea, como cualquier cosa.

-Que todo me parezca caro. Esta angustia ya no está tan presente porque me repitieron hasta el hartazgo: "te arreglás". Confío.

-Que me roben - violen - maten - torturen y alguien tenga que encargarse de mi cuerpo y eso.