viernes, 17 de mayo de 2013

17 de mayo. Faltan 10 días

Cuenta regresiva.
10 días antes del viaje.

Algo sobre los consejos.
En las últimas semanas recibí recomendaciones de todas las alas de mi vida: mis padres me recomendaron que llevara mucho efectivo y que no usara la tarjeta, un alarmista me dijo que lo del 20% estaba por subir al 40%, un amigo me dijo que tantos días en Barcelona para una primera visita a Europa no eran necesarios y varios, muchos, demasiados, me dijeron que Bélgica (Bélgica todo y en particulas Bruselas) no vale "tanto" la pena. También me dijeron "Para qué Mallorca" y "Por qué no Italia" y "Sin Londres ni París no hay paraíso". Escuché pacientemente todas las recomendaciones que me dieron: andá en bus, andá en avión, andá en tren, caminá, comprate una bici, alquilate un auto, tomate un buque, quedate donde estás y no te muevas y debo decir lo siguiente: nadie se pone de acuerdo con nada y tal vez por eso sea tan lindo viajar. Hay tantos viajes posibles como tantos viajantes en el mundo. Hay quienes llevan un presupuesto de antemano y lo cumplen y si no lo cumplen se largan a llorar y hay quienes van viendo y hay quienes tienen un aproximado. Yo soy de las del aproximado: el límite de gasto por día que tengo es 50 euros. Ojalá sea mucho menos. No creo poder permitirme mucho más.

Algo íntimo.
Es la primera vez que hago un viaje largo con Juan.
Fuimos a la playa varias veces, fuimos a su pueblo otras tantas pero nunca tantos días, tan lejos, tanto tiempo y en lugares tan desconocidos. Hace ya un mes que cada vez que nos vemos nos repetimos "Qué bueno que va a estar el viaje" pero yo me pregunto: ¿Habrá espacio para que cada uno haga algo por separado? ¿Nos cansaremos de vernos todo el santo día las jetas? ¿Discutiremos por pavadas?

Algo turístico.
No sé planificar un viaje. No sé investigar sobre lugares porque no puedo establecer prioridades: quiero conocer todo lo que veo y me angustia saber que eso es imposible. Pido recomendaciones a amigos y conocidos y después cuestiono lo que me recomiendan. Me aburre buscar información porque me recuerda al secundario y las monografías etcétera. La otra vez la web de Brujas y anoté veintocho cosas que quería hacer y ver en una ciudad que se supone tan pequeña como para recorrer en un día. Después perdí la lista.
Mi idea inicial era partir de Buenos Aires con todos los vuelos internos comprados y con los departamentos o cuartos alquilados o, al menos, reservados. Pero junto con la tercera cuota del pasaje principal y cuando yo me disponía a averiguar para comprar los del medio, Juan se sentó al lado mio y dijo: "Para mi hay que ir viendo allá y hacer todo más o menos espontáneo".
A pesar de las recomendaciones de amigos, esas del tipo "Están locos", "Si hacen eso terminan gastando un montón más de plata", "Después no van a conseguir pasajes ni hoteles y van a terminar durmiendo en la calle o, PEOR, muriendo como homeless" decidimos hacer más o menos planificado y más o menos espontáneo:
Buenos Aires - Barcelona
Barcelona - Mallorca
Mallorca - Barcelona
Barcelona - Bruselas
Y después, quién sabe. La idea en Bélgica es hacer Bruselas, Brujas, Gent y tal vez Amberes y después ir a Amsterdam y a Berlín. Si queda tiempo y plata todavía estamos dudando entre París o Londres o si de repente nos la jugamos con todo París Y Londres.

Faltan diez días y en diez días tengo que dejar en orden todo lo laboral. Lavar toda, absolutamente toda la ropa que voy a llevar. Hacer listas de cosas que necesito comprar y que necesito llevar. Conseguir una valija para arriba del avión. Depilarme.