viernes, 23 de diciembre de 2011

Todas las señoras que atienden la recepción y la administración de la clínica

Mujeronas con tinturas rubias o coloradas con raíces crecidas y puntas florecidas. Mucho maquillaje especialmente en las pestañas y muchas sombras de colores estridentes que no sé si eran por la ocasión especial de "víspera de noche buena" o son una costumbre de todos los días: verdes y celestes brillantes. Los uniformes impolutos y perfectamente planchados: unas blusas de seda blancas con vivos azul marino y un pañuelo en el cuello con un moño muy parecido a los moños que usan en Uruguay los alumnos del colegio primario (moño al que los uruguayos denominan "la moña"). Muchos accesorios: reloj, pulsera, collar, cadenita y varios anillos. Las manos con uñas esculpidas y esmaltes brillantes al que deben llamar pintauñas. Así le dice mi mamá.

Deben ser Gracielas, Estheres, Estelas o Normas.

Sucio

Paternal es uno de los barrios de capital que más me gustan porque me hace acordar mucho al Conurbano.