lunes, 10 de octubre de 2011

Solo se aceptarán ingredientes caros

En mi cuaderno de recetas voy a armar un apartado titulado: "Recetas para principio de mes".
Se me ocurrió recién y me parece una idea increíble.

Con qué poco me conformo, qué boludita.

Instantáneas del pensamiento de feriado

Cuánto que duermen los gatitos, che.
Estoy con dos desde la mañana y lo único que hicieron fue dormir.

Estoy de feriado desde la semana pasada

Sé que es lunes y es feriado pero podría ser martes y no serlo. Estoy en feriado desde la semana pasada, aunque no recuerdo si mi último día laboral fue lunes o martes. Creo que fue el lunes, después hay una nebulosa de acciones e inacciones que saltan temporalmente al día de hoy: el cumpleaños de Juan, la lectura, la costura y las películas. En el medio de todas esas cosas, una propuesta que no me esperaba: "Te animás a venir a editar a Montevideo?"

Dije que sí, inconciente, justo yo, que soy pura conciencia y planificación. Me voy el miércoles, vuelvo el 31. Voy a trabajar cerca de la playa y planeo tomarme varios recreos por día para tirarme a mirar el agua mientras tomo mate y me contagio de eso un poco depresivo que tiene la ciudad. Hace algunos días una conocida puso en twitter que tenía ganas de visitar esas ciudades que son medio fabriles y ... (dijo algunas cosas más pero no las recuerdo y no quiero hacer como que la cito y mentir tan descaradamente). Me quedé pensando en eso que dijo, a mi también me gustan las ciudades que están como abandonadas aunque estén llenas de gente. Creo que la palabra "abandono" no es la correcta. Podría ser melancólica o nostálgica. No me sale describir lo que me pasa con Montevideo, es alegría con lágrimas, o media sonrisas o tranquilidad y termos todo el día. Mi ultimate plan es imponer en Buenos Aires la posesión de termo indiscriminada: termos para todos, mate todo el día.

Cuestión que me voy y estoy bastante arrepentida de mi decisión aunque por momentos esté contenta y ansiosa. Le escribí a una ¿amiga? ¿conocida? (no sé el término exacto que representa nuestro vínculo pero voy a trabajar para que algún día sea "amiga") contándole que no podía verla como habíamos quedado (digamos que si voy en el camino de la amistad, con el plantón debo haber retrocedido algunos casilleros) y le conté, además, que estaba nerviosa y llena de miedos por el viaje. Me contestó que primero pensó en hablarme de la aventura y de lo divertido que puede ser, de las oportunidades y de blablabla pero que se identifica mucho más con el cagazo y la desazón del viajar sola. Qué alegría inmensa me produjo esa respuesta. Ya me estaba cansando de no poder quejarme en paz del viaje porque se supone que viajar por trabajo es casi una bendición.

Yo tengo miedo. Y tengo dudas. Y por momentos pienso que no debería viajar un carajo porque aunque sean tres semanas, son tres semanas. Tres semanas, dependiendo del lugar desde donde lo veas, es un montón o es poquísimo. A mi, ahora, me parece un montón. Y yo, en este momento, no tengo nada de ganas de viajar. Capaz mañana se me pasa.

O espero que se me pase.

De lo contrario van a ser las peores tres semanas de mi vida.