jueves, 2 de junio de 2011

Un cuentito sin desperdicios


Todo lo que puedan imaginar que hay detrás de este grupo rarísimo, es poco y no se compara en lo absoluto con lo que pasó realmente. Vayan y lean, prometo que les va a encantar.

Hace dos años era una persona muy triste

"Me enamoro de una casa que no tengo, de unos estantes que veo por ahí, del sol que entra por una ventana que no es la mía, de unas flores en un florero que no tengo, de un color de pared que jamás se me hubiera ocurrido. Me enamoro de una escena que tengo en la cabeza, la luz tenue, rico olor, un disco de Belle and Sebastian, un libro que nunca leí y una manta que no conozco. Una mesa ratona grande donde apoyo los pies. Me encanto con comidas que nunca probé y que nunca voy a cocinar. Me enamoro de mi viendo películas de equis director. Pienso en un perro que me hace fiesta cuando llego a mi casa o un gato que me abriga la panza en invierno, mientras yo duermo la siesta. Y mientras me enamoro de todas esas posibilidades, me lleno de trabajo y trato de no estar sólo conmigo porque si hay algo de lo que no me enamoro, soy yo." (Junio de 2009)

Ahora, no sé, me amo así como estoy.
Así como soy.