jueves, 31 de marzo de 2011

El chico de remera amarilla que viajaba conmigo en el 124, tenía una iguana tatuada encima de una herida.

Momentos lindos (I)

-Caminar bajo el sol de otoño de las nueve y media de la mañana.
-El último momento de cada noche, ese en el que sabés que lo que queda es dormir.
-Sentarse en la mesada de la cocina y tomar mate.
-Caminar por el departamento hacia la cocina con una colchita sobre los hombros.
-Mirar la calle desde una ventana.
-Apagar las luces y darle play a la película.
-Ponerle el candado a la bici un sábado a las cuatro de la tarde en la puerta de un bar.
-Cuando está listo el asado y hay que sentarse a comer.
-Encontrar rápido el acolchado cuando es de madrugada y nos agarró mucho frío.
-Abrir las ventanas y que entre la luz y volver a meterse en la cama.