lunes, 7 de marzo de 2011

Detengan todo: hay un niño en la sala

Cuando hay un niño en la reunión me veo casi en la obligación de entretenerlo. No me importa lo independiente o dormido que esté, estoy convencida que tengo que estar ahí, dándole herramientas para que no se caiga del embole enter gente mayor que habla de cosas aburridas como política y religión. Yo me instalo con la criatura y si hay que hacer zapping hago zapping y si hay que hablar de Mortal Kombat enseguida saco a relucir que una vez, alllá por el siglo pasado, yo sabía hacer la fatality.