viernes, 4 de marzo de 2011

Me compré una alfombrita para mi casa y no veo la hora de llegar y ponerla en mil lugares diferentes y no decidirme por ninguno

Cuando hablaba de planes que se caían no me refería a una salida de viernes por la noche con amigas y ni siquiera a una cita frustrada. En las últimas semanas se me cayeron dos planes buenísimos: un viaje y un trabajo nuevo.

Ando curándome de la decepción y la tristeza comprando estupideces por internet. Y no vengan a decirme que eso de comprar compulsivamente no soluciona nada porque no tienen idea el estado de crispación en el que ando últimamente.