miércoles, 9 de febrero de 2011

Emparejados

No importa si es un corto, medio o largo, drama, comedia, de terror, policial o de acción, si es serie, o película para televisión, o película de cine, los primeros veinte minutos, cuando en general se presentan todos los personajes y se plantea el conflicto general, yo estoy preocupadísima y ocupadísima en descubrir quién se va a emparejar (emparejar de "hacer pareja") con quién.

En ese momento no me cerró para nada la respuesta

Una vez le pregunté a mis hermanos qué era el "marrón" de "Entregá el marrón" de los Auténticos Decadentes, y en la desesperación por no saber contestarme o por no saber cómo mantener mi inocencia infantil, dijeron: "Un mueble".

Loca, como tu madre

Cuando era chiquita era desbolada y mamá, obsesiva de la limpieza, me odiaba por eso. Cuando me mudé (primero acompañada y después sola), descubrí que había absorbido un centenar de costumbres maternales a la hora de la limpieza del hogar. Estas son algunas que implemento en la cocina. Puse solo algunas para que no se espanten.

-Ir a dormir con todos los platos y ollas y cubiertos de la cena lavados y puestos a secar.
-Tener el trapito de la cocina siempre limpio, con rico olor y escurrido.
-Pasar la esponjita en la pileta de la cocina para que no queden restos de grasa.
-Guardar en recipientes bien cerrados los restos de las comidas.
-La mesa sin miguitas.
-La yerba usada en una bolsita aparte que después va al tacho "general".
-Un papel de diario en el fondo de la bolsa de la basura para evitar accidentes en caso que la bolsa esté agujereada.

Cuando le muestre la lista a mamá, va a estar inflada de orgullo.