lunes, 24 de enero de 2011

Estoy completamente aburrida

Creo que empecé a aburrirme hace aproximadamente tres horas. Y en estas tres horas probé de todo: hice zapping por toda la programación y solamente me engancharon cinco minutos de Anabela Ascar que esta vez entrevistaba a un fenómeno de lo mas extraño: la hija de Velazco Ferrero, que ahora no recuerdo cómo se llama pero seguramente cuando termine de escribir este post se me va a venir a la cabeza y voy a pensar "claro, cómo pude olvidarme de ese nombre". La chica es poco interesante, pero estuve cinco minutos mirándola y escuchándola, porque se reía como una ratita todo el tiempo y yo quería entender si estaba drogada, borracha o solamente un poco pavota. Nunca entendí.

También probé escuchar música y toda la música me aburrió. Y probé leer y se me cerraron los ojos: el calor me da sueño. Y fui a gastar plata y compré cremas completamente innecesarias. Y no sólo innecesarias sino además fuera de mi presupuesto. Y también compré comida rica y grasienta para la mujer moderna, como chizitos y jamón cocido para un sandwich.

Y lo mas emocionante que me pasó en estas tres horas fue que se me volcó un vaso lleno de cerveza y se me mojaron papeles que yo quería mucho y guardaba hace tiempo. ¿Todas las personas tenemos una compulsión por guardar y guardar y guardar?

Hablé con mamá y le dije "ninguna novedad" y ella me dijo "por acá tampoco". Probé empezar con un cuento que tengo en la cabeza hace muchísimo tiempo, escribí dos párrafos y me parecieron tan porquería y tan boludos que ni siquiera guardé el .doc.

Navegué por internet pero internet se me agota: no porque falten cosas buenas sino porque ni siquiera tengo el bichito ese de la curiosidad. No tengo nada.

Son las diez y cuarto y estoy pensando en irme a dormir. Al menos tengo aire acondicionado.
Fuerte es enterarte que dos semanas después de separarse de vos, tu ex andaba por la vida presentado a su nueva novia.

O no.

Fuerte es saber que dos semanas después de separarse de vos, tu ex te llamaba y te mandaba mails porque te extrañaba y quería verte.