lunes, 17 de enero de 2011

Lo que se pierde cuando se rompe una computadora

Pareciera que eso del año nuevo vida nueva está funcionando por segundo año consecutivo en mi año nuevo vida nueva. El año pasado me encontró mudándome los primeros días de enero, dejando esa casa con ese patio que tanto extraño, con esas cucarachas y esa rata que no, por supuesto que a ellas no, no las extraño nada.

Se me rompió la computadora. Ustedes sufrieron un mini post lacrimógeno y desesperado porque había perdido los resúmenes de mi final, final en el que terminé sacándome nueve y por el que recibí un ramo de flores chiquitas violetas y blancas.

Mi computadora no tiene arreglo. No se puede recuperar nada del disco, y si se pudiera me costaría demasiado dinero que prefiero invertir en otra cosa: no tengo nada importante en ese disco rígido.

No tengo nada importante en ese disco rígido.

Nada importante.

Nada.

Lo dije varias veces, convencida. Nada importante. Y lo repetí pensando que era cierto. Que en ese disco no tenía nada importante. Y después lo pensé mejor. Y me di cuenta la cantidad de cosas, importantes y no tanto, que tenía en ese disco rígido: fotos. Cientos de fotos. Fotos mias, con el pelo corto, con el pelo largo, con un pulover que perdí en algún lugar. Algún viaje. Sola. Acompañada. Mi ex concubino. Mis ex compañeros de trabajo. Mis amigas. Mi gente. Mi casa, mi antigua casa, el proceso de mudanza. Fotos. Cuánto se pierde cuando se pierde una foto. ¿Qué es una foto? Sí, el momento está en la cabeza, el recuerdo, la imagen mental puede ser mucho mas poderosa que una foto fuera de foco. Pero la foto. Los colores. El olor que se desprende de una foto. Las palabras que flotan en el aire, caprichosas y editadas. Las caras jóvenes, la ropa pasada de moda. Los amores que se murieron, los que nunca fueron, los que estaban naciendo. Todo lo que hay detrás de una falsa sonrisa de foto. O detrás de una mirada. Una mirada en una foto, dice tantísimo mas que cualquier otra mirada. Y yo me quedé sin miradas fotografiadas.

Igual: ojo: no es algo que me ponga triste.