lunes, 6 de diciembre de 2010

Me preparo para rendir un final

Y me distraigo con diez sobrecitos de papeles metalizados que estoy convirtiendo en grullas y estrellitas para mi arbolito de navidá.

Responsabilidad, ¡volvé! ¡te juro que no te esquivo mas!

Ojo donde asoman las narices

El sábado estaba limpiando la cocina de mi casa, con las ventanas abiertas, y sentí un aroma que hacía mucho no sentía, un aroma que me transportó a, por lo menos, diez años atrás: cera de depilación, en su estado mas hirviente, doloroso y escalofriante. Relojeé las ventanas próximas a las mias, pero no había nadie. Ni en una, ni en la otra.

Mi nariz estaba enloqueciendo porque necesitaba saber de dónde venía el olor, asi que me acerqué un poco mas a la ventana, asomé un poco la cabeza, y ahí estaban: mi pareja de vecinos gays, depilándose las espaldas y charlando de lo cara que está la verdura.

Les hubiera preguntado si se copaban en hacerme el cavado, pero me dio vergüencita.

Viernes a la madrugada, mientras miraba infomerciales

Quiero la máquina de pan.
Quiero el cosito para los abdominales.
Quiero el picador de cebolla.
Quiero el sillón inflable.
Quiero.
Quiero.
Quiero. Todo.

Si tuviera plata, sería el mejor y mas dedicado y amoroso cliente de todos los cosos esos de venta telefónica tipo sprayette y ¡compre ya compre ya, que llamando YA se lleva dos al mismo precio!

Se me cae la baba, man.

Una cortita

Es todo risas hasta que se te escapa decirle "novio" delante suyo.

Acá ando, de nuevo, pidiendo favores

Este fin de año me agarra participando de otro concurso, esta vez para la revista digital Victoria Rolanda, que está eligiendo "El blog femenino del año". Entre otras estoy yo, si tienen ganas pueden entrar y votarme por acá: 0-800-Votá a una minita y hacela feliz (soy la segunda de la lista).

Gracias, y perdón, porque desde hoy hasta que termine el concurso, todos los días voy a recordarles que sí, que pueden seguir votándome, acá.